Las revelaciones de Chona

La actitud del director de la CAPAMA ante los diputados dijo más que mil palabras.

Entre líneas Javier Chona dejó entrever que su cargo de director general es de membrete, pues en realidad realiza las funciones de un técnico y las finanzas de la endeudada paramunicipal están en manos de misteriosas personas.

Si al citarlo a comparecer ya estaban encendidos los focos de alerta sobre los desvíos de recursos en un organismo que no tiene dinero para reparar fugas pero sí para el pago de jugosos salarios de varios “aviadores” o vividores que cobran sin trabajar en su nómina, la insistencia de Chona en su carácter de técnico los hizo estallar.

El diputado Eduardo Cueva Ruiz, presidente de la comisión legislativa que citó a comparecer al Director General (aunque él se minimizó al asumirse cono un simple técnico), de inmediato recalcó la urgencia de una auditoría.

Y es que es grave que la cabeza de un organismo sea utilizado como parapeto por otras personas que son las que en realidad usan el dinero público, a las que ni siquiera se atrevió a mencionar por su nombre, lo que indica que las aguas están muy turbias, muy negras, y hasta peligrosas.

La Comisión de Agua Potable y Alcantarillado del Municipio de Acapulco, no tiene dinero para equipar adecuadamente a su personal, deja socavones abiertos por falta de material, ha sido incapaz de aprovechar el nuevo sistema de Lomas de Chapultepec que le entregó la federación, pero tiene una nómina abultada, y no precisamente de trabajadores.

Por cierto, éstos se encuentran tan molestos con la situación, que han filtrado a los medios que al menos 45 personas que cobran sin trabajar son la cuota política del ex diputado Rubén Figueroa Smutny, misma que le dieron para calmarlo luego que llamó “narcoalcalde” a Evodio Velázquez.

También que hay un pago de favores como el del ex director comercial, el renejuarista Casimiro Vega Galeana, quien aseguran que sigue cobrando íntegro su sueldo, pese a que el 22 de julio cumple un año de haber sido destituido.

En contraste, no se han pagado los abonos mensuales a la deuda de 194 millones de pesos con la Comisión Federal de Electricidad, tema en el que Javier Chona mandó otra señal de alerta.

Argumentó que desde 2005 se dejó de pagar.

Independientemente de que ese año fue de transición entre las administraciones perredistas de Alberto López Rosas y Félix Salgado Macedonio, quedó claro con eso que en 20 meses del gobierno de Evodio Velázquez, esa deuda creció más que en las tres administraciones municipales anteriores.

Hay datos duros y oficiales que la CFE dio unos dias antes a conocer públicamente: el 62.2 por ciento del adeudo de la CAPAMA, se generó en la presente administración, lo de las anteriores representa apenas el 37.8 por ciento.

De tal manera que lo revelado por el director que sólo es técnico sobre las expoliadas finanzas de la CAPAMA, debe ser atendido por los órganos fiscalizadores, no es justo que a los acapulqueños no les salga agua de la llave, pero la regadera de dinero esté bañando a misteriosos personajes, innombrables para Javier Chona.

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