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ACAPULCO, Gro., 17 de septiembre de 2017.- Durante 20 minutos, el chofer de Cabify y presunto homicida de Mara Fernanda Castilla, estudiante de la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla (UPAEP), pensó qué haría con la joven de 19 años, dormida en el asiento trasero del vehículo.
Para Mara Fernanda, el pasado viernes 8 de septiembre, la que debió haber sido una noche más de diversión, devino en la última salida de su vida. Una semana después, el viernes 15 de septiembre, el gobernador de Puebla, Antonio Gali confirmó la muerte de la joven. “Con profundo dolor envío mi pésame a los familiares de #MaraCastilla. QDEP. El presunto responsable está detenido y pagará por este crimen”, escribió en su cuenta de Twitter.
Luego de acudir al bar The Bronx, la madrugada del viernes 8 de septiembre, Mara y sus amigos quedaron varados en un módulo del alcoholímetro, por lo que ella solicitó un vehículo de Cabify para llegar a su casa. La joven abordó un auto Sonic, de color negro, conducido por Ricardo Alexis, pero nunca llegó a su hogar.
Quizá el chofer intentó despertarla. Así se explicarían las imágenes del video captado por cámaras de seguridad del fraccionamiento Torres de Mayorazgo, donde se aprecia cómo el vehículo llega a la calle Mayorazgo, en donde está el domicilio de Mara en que se ve a Ricardo Alexis Díaz prender la luz interior del coche y girar para mirar a su pasajera.
Explica Milenio que, transcurrido ese tiempo, algo zumbó en su cerebro y puso en marcha la unidad. A pocas calles del domicilio de Mara entró a un Oxxo y compró cigarros. Adelante estaba el motel donde la mató, pero siguió de largo. Minutos después se arrepintió y dio vuelta en U para circular por la misma avenida Sur 11. Más adelante se arrepintió nuevamente y dio una segunda vuelta en U. Ya rondaba el motel. Entonces decidió entrar con Mara aún dormida.
Pese a ser un motel y poder entrar con el auto hasta la habitación, Ricardo Alexis salió del coche para pagar. Un empleado se acercó para levantar la pequeña pluma de acceso y trató de observar dentro del vehículo. Era su trabajo. Miró o intentó mirar, pero los vidrios laterales polarizados se lo impidieron. El chofer abusó sexualmente de la joven y la asfixió para tirarla envuelta en una sábana en una barranca de Xonacatepec, cuyo cuerpo fue encontrado el 15 de septiembre.
Tres días antes del hallazgo del cadáver, la Fiscalía General de Puebla informó la detención en Tlaxcala de Ricardo Alexis, por su probable responsabilidad en el delito de privación ilegal de la libertad de Mara. Derivado de las investigaciones y rastreo que llevó a cabo la Fiscalía, se logró establecer el paradero de dicho sujeto en Tlaxcala, por lo que agentes estatales de Investigación se trasladaron al municipio de Terrenate de aquel estado, donde, en coordinación con la PGJ de Tlaxcala, se logró la detención.
El Chevrolet Sonic, placas UAY 6418, pertenece a la madre del presunto asesino. Él lo trabajaba y de esa forma se ayudaba económicamente. No había nada extraordinario en su historia. Tenía un empleo, vivía con su pareja, era un hombre normal. O lo fue… hasta que se le presentó una oportunidad de delinquir: una joven hermosa, de 19 años, dormida en la parte trasera de su auto.
Actualmente se encuentra detenido en el penal de San Miguel y se espera que le apliquen la pena máxima que son 60 años de cárcel. El crimen fue condenado entre la sociedad mexicana. Bajo las consignas “Ni Una Más”, “Todas Somos Mara” o “Justicia Para Mara”, familiares, estudiantes, organizaciones han convocado a movilizaciones en diferentes estados de la República para exigir justicia por su muerte.