CHILPANCINGO, Gro., 12 de enero de 2016.- El líder de la Coordinadora Estatal de Transportistas del Estado de Guerrero (CETIG), Juan Mendoza Tapia consideró que las acusaciones que han hecho integrantes de Frente Unido para la Seguridad y el Desarrollo del Estado de Guerrero (FUSDEG) contra él, responde a un interés de la de la Confederación de Organizaciones y Sitios de Transportistas del Estado de Guerrero (COSTEG).

En entrevista, Mendoza Tapia acusó a Salvador Alanís Trujillo, coordinador regional del FUSDEG, de ser el único interesado en detenerlo porque “se está prestando al juego de la  COSTEG”, además lo acusó de tener “aptitudes entreguistas y fuera de la lucha de los pueblos” como aquellas de “detener personas con droga, no consignarlos y liberarlos por dinero”.

Denunció que  el coordinador regional realiza asambleas en Petaquillas a nombre del FUSDEG, “pero las hacen con vigilancia de sus policías y trae gente de otros pueblos como Xaltianguis y El Ocotito. El vínculo que me hacen con Crescenciano (Ramírez López) es una cortina de humo para desprestigiarlo a él y a mí para detenerme, pero en realidad de tras de Alanís está la COSTEG,  a través de Armando Chávez y ellos son los interesado en dividir al FUSDEG”.

En este sentido, el dirigente expresó que varias colonias de Petaquillas se organizan para crean su propio sistema de seguridad, “porque Salvador Alanís anda ya en otra ruta, ellos no tienen nada que hacer en las carreteras con sus operativos, pedimos al gobierno federal garantice la libre circulación de los ciudadanos por las carreteras, que el FUSDEG regrese a los pueblos a dar seguridad. Pedimos que el gobierno federal rompa con ese cerco, sino lo vamos hacer nosotros”, expresó. 

El líder transportista recordó que el pasado 20 de marzo de 2015, un chofer de la COSTEG de nombre Armando Chávez, acusó que había sido  golpeado “pero se pudo comprobar que yo Juan Mendoza no tuve nada que ver, ahora la COSTEG acude al FUSDEG”, puntualizó.