ACAPULCO, Gro., 12 de noviembre de 2014.- Familiares de Asadahi Hernández Cristóbal, comandante de la Policía Ministerial de Guerrero en Coyuca de Benítez asesinado por militares en un enfrentamiento el pasado 4 de noviembre, denunciaron que las pruebas del homicidio han sido alteradas.

Según lo publicado por Reforma, con documentos en mano, la mujer mostró cómo es que, según ella, fueron alteradas las listas y las matrículas de las armas, por lo que acusa al mismo Ejército como responsables de las irregularidades en la investigación.

“A los compañeros ministeriales de mi esposo los desarmó el Ejército y al Ejército no los desarmó nadie, ellos nunca entregaron sus armas, entregaron solamente una bitácora que es con la que salen los militares”.

Asimismo, explicó que en el parte oficial de la Secretaria de la Defensa Nacional (Sedena) fue registrada la salida de 16 pero solo registraron 15 ante el Ministerio Público.

Contreras Ramírez responsabilizó a la Sedena si le pasa algo a ella o a su familia.