CHILPANCINGO, Gro., 12 de mayo de 2015.- El secretario de Finanzas y Administración de Guerrero, Eliseo Moyao, indicó que la administración que encabeza el gobernador Rogelio Ortega Martínez dejará desequilibrio financiero de 953 millones de pesos, que incrementará a mil 113 millones para el final del ejercicio fiscal 2015.

Moyao Morales compareció este lunes ante el pleno del Congreso local, para presentar la situación financiera que guarda la entidad.

Las estimaciones de ingreso y gasto público para el cierre de la gestión de Rogelio Ortega, el 27 de octubre y para el término del ejercicio fiscal son de severas complicaciones económicas.

De acuerdo con el secretario de Finanzas, para cuando culmine el mandato de Ortega Martínez se tendrá un faltante de 953 millones, en tanto que para el 31 de diciembre la suma se elevará a los mil 113.

“Estamos ante una realidad adversa, nos encontramos ante un escenario de incertidumbre financiera y presupuestal que derivan de un conjunto de desequilibrios acumulados históricamente, lo que impide la buena marcha de las estrategias de gobierno.”

Indicó que los análisis hechos en coordinación con el gobierno federal sacan a la luz un conjunto de deficiencias estructurales que deben atenderse, si se quiere paliar un poco la complicación financiera del fin de año.

“Podría decirse que el destino nos alcanzó; los recursos con que dispone el estado ya no alcanzan para financiar el conjunto de necesidades que la propia estructura organizativa impone”, expresó.

Durante su exposición, el funcionario recordó que asumió la Secretaría de Finanzas en medio de una situación de crisis y el reclamo de insuficiencia presupuestal en casi todas las dependencias estatales.

En ese momento, la petición de recursos adicionales representaba monto acumulado de 3 mil 243 millones de pesos.

Sólo el pago de nómina al magisterio, federalizado y estatal, ascendió a 2 mil 387 millones, casi el total del déficit estatal.

Lo demás se distribuyó entre pasivos del gobierno estatal, apoyos extraordinarios al ISSSPEG, al Tribunal Superior de Justicia (TSJ), liquidación de policías no certificados y aportaciones en contingencias naturales.

En el fin de 2014, la federación aportó recursos por el orden de mil 890.3 millones de pesos, de los que 510 provenían del ramo 33.

De ese recurso, 300  millones se entregaron al gobierno estatal, 160 para municipios y 50 para el ayuntamiento de Acapulco.

Mil 379 millones se canalizaron para el sector educativo, en particular a las plazas que carecen de techo presupuestal.

Al arribo de la administración que encabeza Rogelio Ortega, se hizo una revisión a la propuesta de egresos que ya había entregado al Congreso el gobernador con licencia, Ángel Aguirre Rivero y se toparon con inconformidad generalizada, pues ninguna institución estaba satisfecha con el recurso que se le consideraba.

“El fenómeno de la falta de recursos se presentó en todos los casos; sector central, organismos autónomos, paraestatales y en la Inversión Estatal Directa”, anotó el responsable de las finanzas.

El margen de maniobra que se tiene en el presupuesto de egresos de cada año es de 25 por ciento del monto global, ya que hay una dependencia casi absoluta de la federación, pero que permite reasignar recursos para las dependencias del Ejecutivo local, Poder Judicial, Legislativo y más de 45 organismos descentralizados.

El secretario de Finanzas explicó que en Guerrero se generó un conflicto derivado del proceso de centralización de las nóminas en el sector educativo, ya que 12 mil 362 plazas, acumuladas en 15 años, no fueron reconocidas por la federación.

El funcionario indicó que las plazas irregulares fueron una de las herencias más pesadas que recibió el gobierno de Rogelio Ortega.

Recordó que, ante la falta de pagos al magisterio cuyas plazas no fueron reconocidas, se generó un conflicto social que se acrecentó en la segunda quincena de enero.

Para evitar que este conflicto pasara a mayores, explicó que solicitaron adelanto de las participaciones federales.

Entre finales de marzo y principios de abril se afianzó el compromiso que el gobierno federal reconocerá las 12 mil 300 plazas que carecen de techo presupuestal.

Afianzar el pago de dichas plazas por parte de la federación, dijo, será uno de los problemas más graves que se habrán de superar, que ya no será heredado a la administración que viene.

Moyao Morales advirtió que existe otro problema presupuestal que se incubó junto al no reconocimiento de las plazas y que tendrá repercusiones severas en los próximos meses.

“Me refiero a las retenciones y descuentos que realiza la federación, ante el incumplimiento de Educación, Salud y de algunos organismos públicos descentralizados en el pago de sus compromisos con terceros institucionales, como Impuesto sobre la Renta, ISSSTE y Fovisste”, detalló durante su exposición.

Dicho problema, de acuerdo con el funcionario, impidió la evolución sana de las finanzas estatales, porque ya hubo afectación por 639 millones de pesos, sufrida por las participaciones estatales durante los primeros cuatro meses del año.

Sumado a ello, dijo, las erogaciones imprevistas por 500 millones para pagar las plazas no reconocidas en el magisterio generarán déficit estatal serio.

“Estamos hablando que en el primer cuatrimestre de 2015 dejamos de recibir más de mil millones de pesos, no cualquier finanza estatal resiste afectación de esta dimensión”, destacó.

Comentó que por problemas de ese tipo, no se ha podido atender la petición de más recursos para el Nuevo Sistema de Justicia Penal, que van más allá de los 56 millones de pesos.

El mérito de la administración estatal, dijo, es el hecho de no caer en la paralización, aunque el problema de fondo se sigue incubando.

Hasta el último día de abril, Guerrero tuvo captación de recursos estatales de libre disposición por 4 mil 855 millones de pesos, provenientes de ingresos de gestión y participaciones estatales.