CHILPANCINGO, Gro., 13 de julio de 2014.- Soraya Benítez Radilla, aspirante a ocupar el cargo de Auditora General de Guerrero, confió en que los diputados tomarán en cuenta sus 18 años de experiencia en la administración pública y sobre todo, sus propuestas de trabajo enfocadas a promover la transparencia predicando con el ejemplo, la pro acción en lugar de la reacción en la fiscalización de cuentas y en la profesionalización de los sujetos obligados a rendir cuentas.

Benítez Radilla es también actual directora de Personal en el gobierno estatal, “lo cual no es de ninguna manera la titularidad de la dependencia a la que pertenece la oficina a mi cargo, que es la secretaría de Finanzas y Administración”.

La funcionaria, quien fue la última aspirante en ser evaluada por los diputados, durante las entrevistas públicas que programaron, señaló que en su plan de trabajo maneja estrategias y líneas de acción, como la armonización contable gubernamental, modernización de la fiscalización, auditoría social, eficiencia y eficacia de la acción pública, adopción de mejores prácticas gubernamentales, fiscalización de alto impacto, preservación del patrimonio del Estado y arraigo de la cultura de la rendición de cuentas.

Dijo que está acreditada en los seis módulos del Diplomado de Presupuesto basado en Resultados, impartido por La Universidad Nacional Autónoma de México y la Secretaria de Hacienda y Crédito Público, además de contar con experiencia suficiente en el ámbito de auditoría de control, financiera y de responsabilidades por más de 5 años.

Benítez Radilla agregó que ha sido responsable de atender las auditorías practicadas al Gobierno del Estado por la Auditoría Superior de la Federación, además de considerarse una funcionaria trasparente que ha rendido en tiempo y forma con sus declaraciones patrimoniales que están disponibles en los archivos de la Controlaría General estatal.

Puntualizó que es la oportunidad que sea una mujer con experiencia quien tome las riendas de la Auditoría y confió en que sus propuestas sean tomadas en cuenta por los diputados a la hora de seleccionar al auditor o auditora.