Washington, EU., 3 de junio de 2014.- La Administración Obama anunció hoy un plan de emergencia para atender a los centenares de menores sin compañía que entran a través de la frontera con México.

Según información publicada por Reforma, a partir de ahora, la Agencia Federal de Manejo de Emergencias (FEMA, por sus siglas en inglés) coordinará los operativos para ofrecer refugio, comida y atención sanitaria a los niños.

Además, se habilitará una base naval en el condado de Ventura que servirá como residencia temporal a 600 menores, ampliando la capacidad actual, que ha quedado desbordada.

Los niños serán atendidos por trabajadores de una empresa especializada mientras se revisa su estatus migratorio, se intenta reunirlos con sus padres o se definen las condiciones de deportación.

Hace dos semanas se estableció otro campamento en la base aérea de Lackland (Texas).

De las mil 200 plazas creadas, un 80 por ciento ya han sido ocupadas, explicó un funcionario del Departamento de Seguridad Interna.

“(La llegada de niños sin compañía) ha aumentado muy por encima de lo que esperábamos, se ha incrementado en un 90 por ciento y cada vez encontramos a más menores de 13 años”, dijo en teleconferencia Cecilia Muñoz, directora de políticas domésticas de la Casa Blanca.

La mayoría de estos niños proceden de Centroamérica y, según Muñoz, buscan atravesar la frontera arrastrados por la violencia, las pandillas y las pésimas condiciones económicas de sus países.

“Es una emergencia humanitaria y tenemos que afrontar el desafío, también luchando contra las organizaciones delictivas que organizan el tráfico de estos menores”, declaró Alejandro Mayorkas, secretario asistente del Departamento de Seguridad Interna.

Funcionarios de la Agencia de Protección Fronteriza (CBP) y de la Agencia de Inmigración y Aduanas (ICE) se encargarán como hasta ahora de arrestar y atender a los menores que sean descubiertos en la frontera.

“El plan consiste en coordinar de manera más eficaz la respuesta conjunta, tal y como lo hacemos para apoyar a gobernadores de un estado en momentos de una emergencia”, explicó el director de FEMA, Craig Fugate.

Uno de los objetivos declarados es evitar que ningún niño supere las 72 horas reglamentarias que pueden estar detenidos en los centros para migrantes ilegales del CBP o el ICE.

Hasta 2012, EU arrestaba un promedio de 6 mil 500 menores, pero el año pasado la cifra subió a 24 mil. Para este año se proyecta recibir a entre 54 y 65 mil niños.