KANSAS, EU. 11 de marzo de 2015.- Una generosa propina constituye un doble agradecimiento: para quien la ofrece, el reconocimiento de un excelente servicio por parte del camarero; para quien la recibe, la ratificación de un trabajo de calidad y lujo en pos del comensal. Pero a veces, este intercambio no obligado en el restaurante, puede cambiar para siempre la vida de los involucrados.
Este es el caso de Brian Maixner, mesero del restaurante Doo-Dah Diner con sede en Wichita (Kansas) y quien durante muchos años fue reconocido por sus magníficos dotes de anfitrión… y por “tener una sonrisa imposible. Dientes perdidos, caries por todas partes, color negro en las encías, era un problema de salud para él, pero también de imagen para el restaurante”, publica The Huffington Post en su edición en línea.
Sin embargo y causa de su diligente amabilidad en el trato a los clientes, la vida de este padre soltero cambió para siempre cuando conoció a Fred Boettcher, un abogado de Oklahoma que había ido a visitar a unos familiares en Kansas y quedó fascinado por el optimismo y la amabilidad del camarero, por lo que decidió dejarle una obsequiosa propina: 25 mil dólares (el equivalente a 400 mil pesos) contantes y sonantes… para que se arreglara la boca.
“Lo vi un par de veces y me fascinó el orgullo que mostraba al atender a los clientes de la mejor manera posible. Vi en Brian una sonrisa rota, de oreja a oreja, pero incompleta por el severo daño que padecía en sus dientes. Creí que sus problemas dentales le restaban atractivo y, presumiblemente, irían agravándose con el tiempo, dándole muchos más problemas que lucir una boca contenta pero destrozada. Se movía con tanta amabilidad y sonreía con tanta confianza a pesar de tener esa boca… me parecía doloroso”, relató el señor Fred a televisora KWCH.

 
En ese sentido, The Mirror agrega que la inquietud del abogado era que Brian “pudiese sentirse ofendido por la oferta” de pagarle los servicios dentales, “algo que era todo lo contrario a mi intención”. Y es que efectivamente, al camarero le cayó de sorpresa que un desconocido le ofreciera semejante cantidad por sólo traerle un café y un emparedado de boloña.
“Brian lloraba de la emoción, no se lo podía creer”, precisa The Huffington Post al añadir que el muchacho de 35 años viajó varias veces a Oklahoma para entrevistarse con el señor Fred y que este lo llevara al dentista. Finalmente, tras una vida de perseverancia, un golpe de suerte, dos meses de tratamiento y un buen samaritano, los resultados se hicieron presentes: una sonrisa blanca, dientes reparados y boca fresca.
“El señor Fred Boettcher cree que el dinero invertido en Brian es un obsequio, pues la alegría del joven camarero ha sido la mejor retribución para el generoso donante. Hoy los dos son todo sonrisas”, advierte la televisora KWCH al precisar que el muchacho “ahora es el rey de su muro en Facebook”.
La operación de Brian fue posible gracias a un tratamiento que ha ganado aceptación en Estados Unidos denominado Rehabilitación Dental Completa o Carga Inmediata del Implante Dental, misma que se realiza cuando todos las piezas bucales se encuentran en malas condiciones y, por fines estéticos, se les agrega un prostético.
“La intervención para colocar los implantes es un proceso sencillo e indoloro, es menos molesto por ejemplo que la extracción de una muela”, precisa el sitio Implantes Dentales 10, al exponer que el primer paso es eliminar el diente o dientes que ya no son funcionales. Después se insertará el tornillo que va anclado al hueso y, encima, los prostéticos.
“A partir de los 2 meses, el hueso y el implante logran fusionarse en un proceso denominado osteointegración” se advierte en el sitio al exponer que la mayor parte de las piezas están fabricadas a base zirconio o titanio y que el costo del tratamiento oscila entre los 10 mil y los 15 mil dólares (de 154 mil a 230 mil pesos).
Ler más en KWCH, The Huffintgon Post, The Mirror e Implantes Dentales 10