CHILPANCINGO, Gro., 15 de febrero de 2014.- Luego de esperar cinco meses a que las autoridades concretaran en hechos todas las promesas de apoyo que han recibido desde la contingencia del clima del año pasado, los integrantes de más de dos mil familias de damnificados advirtieron que van a radicalizar sus protestas, intensificarán movilizaciones e incluso dijeron que podrían bloquear la autopista del Sol en pleno periodo vacacional de semana santa.

Según señaló Carlos Morales Anota, comisariado de Bienes Comunales de la comunidad de Azinyahualco, municipio de Chilpancingo y vocero de los inconformes, a pesar de las promesas que publicitan ampliamente a través de los medios, los gobiernos federal y estatal no han cumplido con su palabra y cientos de afectados continúan en la misma situación que en los primeros días del desastre, en otras palabras, no se ha avanzado en nada y las comunidades siguen sin ser reconstruidas.

Y reiteraron que la problemática no sólo se limita a Azinyahualco, sino que afecta a numerosas localidades de la parte serrana del municipio, por lo que si no hay respuesta en breve, no tendrán otra alternativa que instalar sus campamentos en plena autopista del sol, para presionar a las instancias oficiales a cumplir sus compromisos.

Al hablar en particular del caso de Azinyahualco, explicó que los dos puentes que comunican a esta comunidad quedaron destrozados y los habitantes tienen que caminar a pie varios kilómetros para llegar a los campamentos donde viven, porque hasta la fecha no se ha hecho nada para reconstruirlo y continúan totalmente incomunicados.

Al respecto recordó que un dictamen de la Subsecretaría de Protección Civil del gobierno estatal, señala que por las afectaciones que sufrió este pueblo y otros cinco más, de ese sector de la sierra que comprende varios municipios, deben ser íntegramente reubicados en otro lugar, pero hasta el momento no se aprecia ninguna voluntad ni de los funcionarios federales, ni de los estatales para cumplir con ello.

Sin embargo, dijo Morales Anota, pese al riesgo la gente decidió regresar a sus comunidades, porque no tiene otra alternativa para vivir, aunque dijo “muchos tenemos nuestras casas sin techo, además desde hace cinco meses la Comisión Federal de Electricidad sigue sin restablecer el servicio de energía eléctrica”.

Otro aspecto dramático de la situación se refleja en la actividad educativa, pues alumnos de 18 planteles de educación básica que fueron arrasadas por las lluvias, deben recibir clases debajo de los árboles o en aulas improvisadas con cartones, según refirió un grupo de maestros que también se sumaron al grupo de inconformes.