ACAPULCO, Gro., 9 de mayo de 2016.- El gobernador Héctor Astudillo Flores afirmó que con la llegada del Ejército a Chilapa los índices delictivos han disminuido y en especial las muertes dolosas.

 “Yo creo que el ambiente cambió a partir de que llegó el Ejercito,  a partir de que se tomaron medidas más de fondo y la prueba son los últimos días, no se les permitió la entrada a Chilapa, ni se les va a permitir. Porque la gente de Chilapa se espanta, entra en un estado de terror, porque la última vez que entraron, no entraron precisamente a saludar a la gente, se llevaron a  varias personas”, detalló.

El gobernador aseguró que de acuerdo con versiones de los propios pobladores, los hombres armados que irrumpieron la semana pasada en la cabecera municipal y que intentaron entrar a Zitlala, “son los mismos”.

Sobre lo revelado por el obispo de la diócesis Chilpancingo-Chilapa, Salvador Rangel Mendoza, quien señaló que las personas armadas que pretenden ingresar a Chilapa pertenecen al grupo criminal Los Ardillos, el gobernador ni rechazó, ni aceptó tal información.

Por otra parte, sin informar sobre el nombre de quién va a ser el vocero oficial sobre los temas de seguridad en Guerrero, el gobernador dijo que algunos de los aspectos que tuvo que cubrir es la experiencia en torno al tema y “claridad por supuesto, de qué papel va a jugar”.

Al encabezar junto con su esposa, la presidenta del DIF estatal, Mercedes Calvo de Astudillo, una rifa por el Día de las Madres en la colonia Zapata de este puerto, el gobernador mandó un mensaje de buenos deseos a todas las mamás y en especial a las de los 43 estudiantes desaparecidos la Escuela Normal Isidro Burgos en Iguala  a quienes también les ofreció su “solidaridad absoluta, a quienes han vivido una etapa muy difícil que a nadie se le desea y ojalá pronto podamos saber finalmente que fue lo que ha sucedido en torno a los 43 jóvenes”.