CHILPANCINGO, Gro., 17 de junio de 2015.- No basta con dejar huellas en el cuerpo. Ahora quien golpea, precisa de una imagen que publica en las redes sociales, publica este miércoles Once Noticias.

La víctima se reconoce en esa publicación cibernética, pero antes que él, ya lo hicieron todos sus contactos.

“Primero da pena porque lo ve mucha gente, es el sentimiento que te hace sentir mal. Mucha tristeza”, comentó Rodrigo González, víctima de bullying cibernético.

Los salones de clase no son suficientes para el acoso escolar. “Está de moda, varios chicos insultan a las personas por Internet. Es casi lo mismo pero claro no es personal, sino por la red que es más cobarde”, expresó Martha Pineda, estudiante.

Hace menos de un lustro, cuatro de cada 10 menores de edad eran molestados a través del Internet, la cifra creció a siete de cada decena.

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