MÉXICO, DF, 4 de mayo de 2015.- El caso Ayotzinapa es muestra de los rezagos y desigualdad histórica de México. Para el gobierno significa una llamada de atención a fin de atender los agravios, violencia y descomposición social, advirtió Roberto Campa, subsecretario de Derechos Humanos de la Secretaría de Gobernación.

‘‘La instrucción que tengo del secretario de Gobernación (Miguel Ángel Osorio Chong) es dar la cara para hacer frente a los problemas (…) ser lo suficientemente sensible y ganar la confianza de las personas para ser interlocutores con las víctimas’’, dijo Campa a La Jornada.

A los familiares de los 43 normalistas desaparecidos en septiembre pasado en Iguala, Guerrero, los invita a dialogar: ‘‘estamos totalmente abiertos para atenderlos (…) para proceder con el apoyo necesario, (aunque) ellos han sido reticentes a aceptar esa posible ayuda’’.

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