MÉXICO, DF, 26 de enero de 2016.- Las autoridades belgas tuvieron conocimiento desde 2012 que un grupo de extremistas muy próximo a los autores de los atentados en París buscaba armas y explosivos para atacar blancos europeos; además, no les impidió viajar a Siria, informan varios portales europeos.

La Fiscalía federal de Bélgica justificó su inacción por el hecho de que “el fenómeno de viajes hacia Siria no era tan conocido entonces como lo es actualmente”.

En abril de 2012, el brazo antiterrorismo de la policía informó a la Fiscalía de actividades sospechosas en el departamento del belgo–marroquino Gelel Attar, ubicado en el barrio de Molenbeek, en Bruselas.

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