CHILPANCINGO, Gro., 1 de septiembre de 2014.- Luego de señalar que finalmente concluyó el proceso para ubicar y adquirir los terrenos donde se construirán las viviendas destruidas por la contingencia del clima del año pasado, el titular de la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu), Jorge Carlos Ramírez Marín, puntualizó que fue complejo porque había que asegurar el cumplimiento de la normatividad correspondiente.

Al visitar nuevamente la entidad, el funcionario federal explicó que se llevó tiempo porque se tuvieron que ubicar los terrenos adecuados y constatar que cumplían con las normas que dicta tanto el Fondo de Desastres Naturales (Fonden) como el Consejo Nacional para la Prevención de Desastres Naturales (Cenapred), por tanto cada terreno cuenta con un dictamen que acredita que no se encuentra en zona de alto riesgo.

Agregó que la superficie adquirida es superior a las 109 hectáreas, que se encuentran diseminadas en toda la geografía del estado, ya que durante el paso simultáneo tanto de la tormenta Manuel como del huracán Ingrid entre el 13 y el 16 de septiembre de 2013, hace casi un año, la devastación afectó prácticamente a todos los municipios del estado, en diverso grado.

Ramírez Marín advirtió que los damnificados no solamente tendrán seguridad en cuando a la ubicación de las viviendas, sino también la certeza jurídica a través de la escrituración correspondiente.

Según explicó de la gran cantidad de predios,el 55.5 por ciento fue comprado por Sedatu, en tanto que 3.8 por ciento fue donado por particulares y el 30.7 por ciento restante es propiedad de los mismos afectados.