CIUDAD DE MÉXICO, 24 de marzo de 2016.- Las pruebas de patología que se realizaron al cadáver del guardaespaldas de Alberto Sentíes Palacio, Sergio González Ibarra, arrojaron que perdió la vida por un infarto agudo al miocardio.

De acuerdo con un comunicado de la Procuraduría General de Justicia del Estado de México (PGJEM), el escolta, quien fue encontrado muerto en el interior de una habitación en un hotel de Atizapán el pasado 17 marzo, presentó una interrupción del riego sanguíneo hacia el corazón.

Refirió que el infarto agudo al miocardio es de origen multifactorial y puede ser provocado por estrés, obesidad, hipertensión y sedentarismo, entre otras circunstancias.

Las pruebas al ex trabajador del empresario reflejaron que el corazón presentó un peso de 820 gramos, que es el triple de peso promedio de un órgano de este tipo en un hombre adulto, es decir, que el peso ideal es de 300 gramos.

La PGJEM aseguró que González Ibarra también presentó una úlcera hemorrágica gástrica, una lesión en la zona de la mucosa del estómago, lo cual le generó daños en las capas profundas de la pared estomacal.

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