CHILPANCINGO, Gro., 13 de junio de 2014.- La Selección Mexicana consiguió su primer triunfo en el Mundial de Brasil 2014 al ganarle por la mínima diferencia a la escuadra de Camerún en un partido lleno de patadas y mal arbitraje que junto con la intensa lluvia complicaron el encuentro disputado en el estadio Arena Das Dunas.

Con un marcador de 1-0, los tres primeros puntos de la Copa del Mundo están la bolsa del Tricolor pese a todos los obstáculos que se le cruzaron en el camino, los naturales como el chubasco que no paró en toda la tarde en Natal, los futbolísticos como la encimosa y a veces sucia marca de los cameruneses, y los tendenciosos con un árbitro asistente número 1 para llorar, según información del portal Cancha.

El asistente colombiano, Humberto Clavijo, arrebató dos goles buenos a Giovani dos Santos al marcar fueras de juego inexistentes en la primera mitad y retrasó el reflejo de la superioridad mexicana en la cancha.

Pero el Tri tenía bien sujetó el partido y sólo era cuestión de romper la línea que intentó Camerún todo el tiempo para hace valer su dominio.

En una jugada de maestría a cargo de Héctor Herrera, la que por fin quebró la delgada marca africana, al minuto 61 Giovani entró como bala al área y estuvo a punto de fusilar a Charles Itandje, quién se recostó y alcanzó a sacar el balón.

A la cita llegó oportuno Oribe Peralta para tocar suave con el saludo amoroso hacia la red, en el tanto que hizo justicia a un juego de color verde en lo deportivo, de gris en el clima y de alerta amarilla para FIFA ante las pifias arbitrales.

México movió más por el corredor derecho, sobre todo en la primera mitad, cuando Paul Aguilar entró en varias ocasiones a pesar de las patadas y la dureza de Benoit Assou Ekotto.

En el complemento optó por el carril contrario para darle juego a Andrés Guardado, desaparecido en la parte inicial al igual que Miguel Layún.

El Tricolor se salvó en el minuto 21 con la llegada de Samuel Eto’o y el tiro que besó el poste derecho de la cabaña de Guillermo Ochoa.

Fue de lo poco que hizo un Camerún más ocupado en no desordenarse atrás que en procurar al frente.

Con el gol, México se destapó y tuvo más espacios para el contragolpe. Cerca estuvo del segundo con las escapadas de Dos Santos y las avenidas que empezaron a construir los relevos Marco Fabián y Javier Hernández.

Atrás la Selección Nacional se mostró casi impecable, sin los despistes de otros juegos y con más fuerza a la hora de meter la pierna a los atacantes africanos. Ochoa demostró por qué ganó el puesto de titular al atajar en el último suspiro la que parecía la del empate camerunés.

México triunfó en el primer acto del Mundial, ya puso su huella y se declara en pie de lucha hoy más que nunca para el choque de líderes del Grupo A, el próximo martes contra Brasil en Fortaleza.