CHILPANCINGO, Gro., 10 de abril de 2015.- El diputado local del PRD, Nicanor Adame Serrano, advirtió que la problemática política, económica y social que enfrenta el país podría desembocar en una nueva revolución.

Si no modificamos el actual modelo económico y las relaciones de poder entre el Estado, el mercado y los ciudadanos, y si no enterramos para siempre el dogma de que la economía la siga dirigiendo y regulando el mercado y no el gobierno, como debe ser (…) podría desembocar en una nueva revolución social”, advirtió el legislador durante su intervención en la sesión de Pleno.

Sostuvo que actualmente el país vive una “aguda crisis económica, política y social” y recriminó que el gobierno federal, desde Carlos Salinas de Gortari a la fecha, entregara 97 millones 800 mil hectáreas a empresas mineras, de las que son dueños Alberto Bailleres, de Peñoles; Germán Larrea, de Grupo México y Carlos Slim, principal accionista de minera Frisco; así como a otras empresas trasnacionales.

En cambio, recriminó que los campesinos guerrerenses vivan en la pobreza y abandono; la causa, dijo, es que los productos del campo no tienen precio de garantía, por lo que el costo de los granos básicos se fija en la bolsa de Chicano, que coloca por los suelos el precio de los productos agrícolas nacionales.

Acusó que este modelo trae como consecuencia una creciente dependencia alimentaria, alza en el índice migratorio y 28 millones de mexicanos en pobreza alimentaria.

Adame Serrano recriminó que el presupuesto público para el campo “se lo llevan los más ricos y las entidades del norte”. En contraste, señaló que las regiones centro y sur del país están “en el abandono”.

El presupuesto que llega se lo roban los funcionarios del gobierno estatal y federal, como Carlos Alberto Hernández, actual delegado de la Sagarpa (Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación)”, denunció en tribuna.

Advirtió que ante la falta de apoyos al campo, cada año 400 mil personas migran a Estados Unidos, en busca de mejores oportunidades, porque el campo guerrerense ya no es rentable.

El diputado perredista lamentó que los campesinos no cuenten con una banca rural que les facilite créditos con tasas de interés bajas.

Actualmente, dijo, sólo los ricos acceden a créditos, porque los campesinos pobres no tienen para pagar el 30 por ciento de garantía líquida que pide Financiera Rural.

Ante la falta de desarrollo del campo mexicano, indicó que el país importa el 42 por ciento de los productos alimenticios.

El país no es autosuficiente y no tenemos seguridad y soberanía alimentaria. Importamos arroz, maíz, frijol, soya, carne, leche y huevo.”

El legislador sostuvo que el pueblo de México “pide a gritos” que ya no lo reprima el gobierno, que “ya no lo explote el capitalismo rapaz de cuates”, que “ya no lo domine ni manipule el duopolio televisivo que conforman Televisa y Tv Azteca”, “que la delincuencia ya no lo azote” y que ya no lo enajene la iglesia, que actualmente forja en la ciudadanía una actitud conformista ante las injusticias del neoliberalismo.