MÉXICO, DF, 20 de septiembre de 2014.- La Cruzada Nacional contra el Hambre le quedó a deber a municipios de Guerrero con población indígena que fueron pilotos para la instrumentación del programa social, acusó el diputado del PRD, Carlos de Jesús Alejandro.

Tras la comparecencia ante la Cámara de Diputados de la secretaria de Desarrollo Social, Rosario Robles, por la Glosa del Segundo Informe de Gobierno en la materia, el legislador guerrerense señaló que la funcionaria federal “sólo vino a dar cuentas alegres lejos de la realidad”.

“La iniciativa de la Cruzada contra el Hambre no resultó ser una estrategia interinstitucional que se definiera como una política social clara por parte del Gobierno”, indicó el perredista en entrevista con Quadratín México.

Principalmente en el municipio guerrerense de Mártir de Cuilapa, de población mayormente indígena, De Jesús Alejandro criticó que “hubo más de lo mismo”, pues no hubo apoyos asistenciales, proyectos incumplidos y una falta de coordinación interinstitucional entre los tres órdenes de gobierno, que mermaron la posibilidad de detonar proyectos de desarrollo transcendentales.

Para el perredista, los programas de inclusión productiva y el emergente rescate del campo mexicano, podrían impulsar que los recursos del país sean mejor aprovechados por los mexicanos, sin embargo, indicó que “las reformas estructurales que se han hecho no buscan más que seguir poniendo en bandeja de plata los recursos naturales que hay en el país, llámese minería y petróleo.”

Añadió que los recursos “se están fugando del país, no se están quedando para el beneficio de los mexicanos”, además, puntualizó que “las comunidades tienen derecho a ser consultados con los estados cuando son impuestos proyectos de desarrollo en sus regiones”.

El legislador guerrerense apostó por una estrategia de inclusión social que permita la participación plena de las comunidades con las autoridades locales y estatales más allá de las afiliaciones políticas.

No obstante, lamentó que se sigan guiando con una visión electorera y de perpetuarse en el poder.

“Se reproduce el clientelismo político con programas que se repiten, que sólo cambian el nombre, pero no hay una política para que nuestros recursos sean aprovechados y que, en consecuencia, lleguen a más mexicanos, finalizó.