ACAPULCO, Gro., 21 de marzo de 2016.- El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, aterrizó ayer en Cuba donde un asfixiante dispositivo de seguridad vació las calles normalmente concurridas de La Habana, impidiendo que la mayoría de los cubanos viera siquiera de lejos al mandatario, según publica el diario Excélsior.

La lluvia caía ya cuando Obama bajó del avión presidencial en el aeropuerto José Martí de La Habana.

El presidente llevaba él mismo un paraguas para proteger del agua a su esposa, la primera dama Michelle Obama.

Junto con la pareja viajaron sus hijas, Sasha y Malia Obama.

La ausencia del presidente Raúl Castro, en el el aeropuero de La Habana generó críticas por parte del precandidato Donald Trump, pero Ben Rhodes, asesor adjunto de seguridad nacional de Obama, dijo que “nunca se contempló ni se discutió” que Castro estuviera ahí.