CHILPANCINGO, Gro., 21 de febrero de 2014. Tras 23 años de indolencia gubernamental, María Pineda de la Cruz teme por su vida.
Mujer indígena oriunda del poblado de Yoloxochitl, municipio de Tlacoachistlahuaca, ha denunciado en varias ocasiones a su esposo, Rufino López, por todas la vejaciones que ha cometido hacia su persona sin que las autoridades encargadas de proteger a la mujer impartan justicia.
“Cuando yo estaba recién parida de mi tercera hija, él siguió a mi prima y la violo en el monte y pagó vendiendo 2 toros que tenía”, relata María Pineda.
Agrega: “En 1999 me golpeó, me arrastró, me violó y me dio a tragar clarasol, razón por la cual mis padres me llevaron al hospital de Ometepec.  Los médicos de ese hospital cuando me vieron tan grave, dieron parte al ministerio público”.
Su esposo Rufino López fue detenido pero el entonces alcalde de Tlacoachistlahuaca, Arnulfo Gardeño, pagó una multa de 5 mil pesos y con ello se cerró el caso.
Como estas, en muchas otras ocasiones fue violentada por su pareja, obligándola incluso a marcharse para Estados Unidos, sin lograr éxito.
A 15 años de que levantó la primera denuncia ante el Ministerio Público, ella aún exige justicia y seguridad.
La dirigente de la organización Camino con Alas, Eva García Estrada, acompañó a María Pineda de la Cruz a levantar una queja ante Derechos Humanos.
“Ella no sólo sufre de violencia de género, ella sufre también de violencia institucional porque las autoridades han fallado, porque después de que su marido casi la mata, la hicieron que regresara con él”, expresó.
Por su parte, la mujer de origen indígena exige justicia pronta y expedita no sólo para su caso, sino para las mujeres que sufren de violencia y que son minimizadas por las autoridades encargadas de defenderlas.