ACAPULCO, Gro., 21 de diciembre de 2015.- Tres jóvenes que pertenecían al Movimiento Kiosco, acusan de maltratos verbales, psicológicos y físicos dentro del campamento,  por parte de Escarlet Pérez Martínez, hija de la dirigente del movimiento, la maestra Margarita Martínez.

Los integrantes que se separan del movimiento son Juan Jesús Horta Pascual, Jorge Luis Ramírez Porfirio y Arturo German Genchi López.

Juan Jesús Horta Pascual quien también  fuera vocero del movimiento, aseguró que Escarlet Martínez aplica castigos severos a varios de los integrantes del plantón.  Entre ellos mandarlos a traer garrafones de agua desde distancias largas, dejarlos tres días sin dormir haciendo guardia y tirar a la carretera el agua sucia de los trastes mientras los automóviles transitan sobre la glorieta de La Diana; así como insultos para aquellos que no dan una cuota semanal que deben de dar en el movimiento, equivalente a 250 pesos.

“Estas guardias, que le comento a usted de castigo, son castigos inhumanos porque ni a las peores cárceles lo ponen a uno a estar en vela sin dormir tres días y tres noches, castigos injusto e innecesarios. Es por eso que mis compañeros y yo estamos al borde del colapso”, agregó.

También informó  que se hicieron dos listas de los jóvenes que iban a entrar a la Universidad Autónoma de Guerrero (Uagro) y a la Universidad Hipócrates, de los cuales 11 se fueron a la máxima casa de estudios del estado mientras que 18 iban al Hipócrates.

Sin embargo, acusó que en la lista de los 11 cupos que había en la Uagro, accedieron sólo los más allegados de dos líderes que se llaman Erick René Millan Gil y Abram Anaya Cisneros, encargados del movimiento mientras la maestra Margarita no está.

 “Esos dos dirigentes abusaron de nosotros y solamente metieron en la lista de la universidad a sus amigos más allegados, y a todo el resto los mandaron a la privada.”, expresó.

Horta Pascual acusa de una evaluación injusta, ya que ellos no saben de qué manera se evaluó a sus compañeros para poder mandarlos a la universidad y manifiesta que a pesar de que él llevaba la representación del movimiento en las conferencias de prensa, no fue tomado en cuenta.

Evidenció que la maestra Margarita les hizo firmar cuatro hojas tamaño oficio en blanco a la fuerza, desconociendo completamente con qué fines legales lo hace, así como el apoderamiento de los documentos originales de cada uno de los integrantes y la responsabilizó de cualquier mal uso que haga con esos documentos .

Dio a conocer que semanalmente daban 250 pesos por concepto de alimentos y  300 pesos al mes de papelería.

“Que se quiten la venda de los ojos mis compañeros, no todo es miel sobre hojuelas. Allá adentro hay una tiranía, una dictadura donde solo unos cuantos se están aprovechando de los demás es por eso que nosotros ya no aguantamos el estrés, y está nuestra salud de por medio”  expresó.

Los tres  desertores responsabilizaron a los integrantes del movimiento y a sus dirigentes de cualquier daño  por las declaraciones que otorgaron ante los medios.

Con estas deserciones, en el campamento que continúa en la glorieta de La Diana desde hace ya cuatro  meses, sólo quedan 27 jóvenes de los 30 que se quedaron esperando la supuesta inserción a la Universidad Hipócrates.