ACAPULCO, Gro., 30 de noviembre de 2015.- La zona residencial San Antonio Sonterra Stone es un paraíso verde en Texas, no sólo por sus zonas arboladas sino porque se ha convertido en el sitio favorito de personajes del Partido Verde Ecologista de México (PVEM) como Arturo Escobar y Vega, además de la cúpula de ese instituto político del marginado estado de Guerrero.
En ese exclusivo lugar de San Antonio han adquirido propiedades valuadas entre los 3 y 5 millones de pesos el dirigente del Verde en Guerrero, Marco Antonio de la Mora Torreblanca, así como el diputado federal Arturo Álvarez Angli y el ex diputado local y federal Alejandro Carabias Icaza.
El primero en adquirir su casa en San Antonio fue Marco Antonio de la Mora, quien el 1 de agosto de 2007 compró la residencia ubicada en el número 753 de la calle Treaty Oak, valuada en 3.7 millones de pesos, según el sitio estadounidense especializado en bienes raíces Blockshopper.
En ese entonces, de la Mora era suplente del senador priista Carlos Humberto Aceves del Olmo. Años más tarde, en 2012, también sería suplente de Arturo Escobar y Vega como diputado federal.
Escobar y Vega, actualmente en medio del escándalo por su renuncia al cargo de subsecretario de Prevención y Participación Ciudadana del gobierno federal ante una orden de aprehensión de la Procuraduría General de la República (PGR) por delitos electorales, también compró una casa en el mismo fraccionamiento en junio de 2007, un mes antes que el dirigente del PVEM en Guerrero.
La residencia ubicada en la calle Mello Oak número 711 está valuada en 4 millones de pesos. La propiedad está en un terreno de 713 metros cuadrados, 287 de éstos construidos en dos pisos con cuatro recámaras, tres baños, cochera para dos autos, patio frontal y trasero, una terraza cubierta y una alberca.
Existe un registro de que dicha propiedad fue vendida el año pasado, pero ni Escobar ni su esposa María de Lourdes Domínguez aparecen como los vendedores.
El dirigente del PVEM en Guerrero, Marco Antonio de la Mora también vendió su casa de tres habitaciones y cuatro baños, el 1 de junio de 2012 al entonces diputado federal del PVEM por el distrito 04 de Acapulco, Alejandro Carabias Icaza.
Lo hizo para después comprarse una más grande cerca de ahí, en Whisper Canyon, con un valor de 5.5 millones de pesos mexicanos. La nueva residencia del también ex gerente de la Comisión Nacional Forestal (Conafor) en Guerrero tiene cuatro recámaras, dos baños, alberca y área de juegos infantiles.
Esta le fue vendida por Pascual Alejandro Ruiz Salinas, contratista de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), así como de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), y Ana Sofía Araujo Guerra, presidenta de una fundación de ayuda a niños con síndrome de Down en Tamaulipas.
Otro que quiso respirar el aire texano es el actual diputado federal por la Costa Chica guerrerense Arturo Álvarez Angli, quien el 17 de septiembre de 2013, año en que coordinaba a la fracción parlamentaria de su partido en el Congreso de Guerrero, adquirió una residencia valorada en 3.8 millones de pesos.
Esta propiedad de cuatro habitaciones y dos sanitarios está ubicada en el número 749 de la calle Treaty Oak, a dos casas de la del ex diputado Carabias.
Una buena parte de los habitantes de la zona residencia Sonterra son mexicanos de altos recursos económicos, con ingresos que van de uno a más de dos millones de pesos anuales.
Y mientras los jóvenes políticos del PVEM de Guerrero tienen residencia de descanso en el sur de Estados Unidos, el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social reportó este año que 59 por ciento de los guerrerenses habita en casas que no cuentan con servicios básicos y no tienen condiciones de vivienda adecuadas.