ACAPULCO, Gro., 8 de mayo de 2016.- Especialistas contrastan en criterios luego de que el gobernador Héctor Astudillo Flores propuso una regulación de la producción de la amapola en Guerrero y del procesamiento de sus derivados.

De acuerdo con El Universal, el analista de seguridad, Alejandro Hope expresó que “es casi impensable que la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes (JIFE) otorgue a México licencias de exportación”, por lo que consideró que no ayudaría al combate de la pobreza.

Indicó que para consumo interno dejaría a cada productor de los más de 50 mil que existen en el estado,  con aproximadamente mil 304 pesos al año. “Aún así se multiplicara por cinco o 10 el ingreso por productor, ese giro no saca de la pobreza a nadie”.

Asimismo señaló que “con o sin producción legal de adormidera en Guerrero, seguiría existiendo la demanda de heroína ilegal en Estados Unidos. En consecuencia, la producción legal complementaría, no sustituiría a la producción legal”.

Por su parte, Catalina Pérez Correa de la división de Asuntos Jurídicos del Centro de Investigación y Docencia Económicas, dijo que sí ayudaría si establecen precios juntos porque “de otra forma, es muy posible que la materia  prima se siga comprando a precios muy bajos […]. Sin embargo, serviría para que el Estado no siga criminalizando y empobreciendo a esas comunidades”.

El médico Arnoldo Kraus consideró de benéfico hacer legal la siembra de esta droga, basada en principios éticos y de respeto a los productores, ya que con ello no tendrían que “vender sus vidas” al crimen.