MÉXICO, DF.,  24 de julio de 2014.- La Universidad Autónoma de Guerrero (Uagro) recibirá 100 millones de pesos de la Secretaría de Educación Pública (SEP) como un apoyo extraordinario para este año a fin de hacer frente a sus compromisos presupuestales, pero aun así es insuficiente, pues el déficit de la institución asciende a 220 millones.

 

De visita en la ciudad de México, el rector de la institución, Javier Saldaña Almazán, se entrevistó con el titular de la SEP, Emilio Chuayffet Chemor, a quien expuso la “grave situación por la que atraviesa la universidad”, cuyo déficit acumulado, reiteró, asciende a 220 millones de pesos.

 

“Tenemos 16 mil horas sin techo presupuestal, hablamos de unas mil plazas sin ese respaldo”, detalló en entrevista exclusiva con Quadratín México.

 

Para el funcionario universitario se requiere “apoyo urgente para la educación superior” ante la devastadora realidad que vive el estado: “Sólo dos de cada diez jóvenes de entre 18 y 25 años estudian. Los otros ocho emigran a Estados Unidos, se suman a la economía informal o se dedican a la delincuencia,  ya sea común u organizada. Urge que eduquemos a Guerrero”, enfatizó.

 

Tras señalar que la entidad padece enormes carencias en términos de salud, educación, empleo y vivienda, lo que deriva en el clima de inseguridad que actualmente padece, recordó que el miércoles pasado un comando irrumpió en la sede de la Rectoría para exigir el pago de una cuota a cambio de la tranquilidad de la comunidad universitaria.

 

De ese tema habló con el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, quien le aseguró que ya hay avances en las investigaciones, en las que intervienen la Procuraduría General de la República y el gobierno del estado, y que se trabaja por dar las condiciones de trabajo necesarias para el campus. “La comunidad universitaria está inquieta”, admitió el rector.

 

 

URGE RECOMPONER EL TEJIDO SOCIAL

 

En ese contexto de violencia e inseguridad, reiteró, es urgente recomponer el tejido social y para ello se necesita una universidad fuerte.

 

Saldaña Almazán lamentó que a pesar de ser la cuarta universidad más grande del país, su presupuesto no corresponda a ello y sea una de las instituciones con menor presupuesto por alumno (19 mil pesos, menos que la inversión en un alumno de primaria, que es de 20 mil pesos).

 

“Tan sólo nuestra vecina Universidad Autónoma del estado de Morelos (UAEM) invierte 80 mil pesos por estudiante”.

 

Destacó que la universidad a su cargo se encuentra entre las primeras 25 instituciones de educación superior públicas del país, “con programas acreditados por encima de cualquier universidad privada” y con más de ocho años sin una huelga o un paro que afecte sus actividades.

 

Es la primera escuela de nivel superior certificada en inclusión social, pues atiende a 5 mil 700 estudiantes indígenas, además de contar con programas de alto impacto social en las zonas más necesitadas de Guerrero,  que la colocan por encima incluso de las universidades interculturales.

 

Añadió que en un estudio reciente, en el que se midió con otras instituciones en la entidad, como la Iglesia, la Cruz Roja y el propio gobierno, la UAGro fue la mejor evaluada.

 

“La Universidad es la que da mayor certidumbre a la gente y es justo que se le trate como merece”, sostuvo.

 

La UAGro atiende a 77 mil alumnos de nivel medio superior, superior y posgrado y cuenta con una planta docente y administrativa de 5 mil trabajadores.

 

EN LA UAGRO, SÓLO 10% DE RECHAZADOS

 

El rector explicó que, a diferencia de las principales instituciones a nivel nacional, como la UNAM o el IPN, donde cada año se queda fuera el 90 por ciento de los aspirantes, en la Uagro sucede al revés: el 10 por ciento de los candidatos (unos 4 mil jóvenes) no alcanza un lugar.

 

“¿Qué hacemos con cuatro mil jóvenes sin un lugar en la Universidad?”, preguntó con preocupación.

 

A ello hay que añadir la falta de cobertura en educación media superior, pues en zonas como la sierra apenas 10 por ciento de los jóvenes en edad de acudir a preparatoria lo hace.

 

De nueva cuenta, explicó, la inseguridad ha desempeñado un lamentable papel al ocasionar la deserción de los estudiantes que tienen problemas en sus comunidades (propios o de familiares) con integrantes del crimen organizado.

 

El año pasado la eficiencia terminal en ese nivel alcanzó el 65 por ciento y este año llegó al 85 por ciento gracias a una serie de modificaciones que aprobó el Consejo Universitario que facilitaron el cambio de escuela de los jóvenes que tenían algún problema en su localidad.

 

En el tema presupuestal, Saldaña Almazán aseguró que insistirá ante las autoridades correspondientes para lograr recursos que les permitan cumplir con sus obligaciones y que ascienden a unos 4 mil millones de pesos para el año entrante.

 

“Estaremos tocando puertas con los legisladores, la Secretaría de Hacienda, la SEP y con quien sea necesario para lograr que nos den el trato apropiado, siempre mostrando nuestros avances, como la apertura en cinco años de 25 carreras, todas acreditadas”.