CHILPANCINGO, Gro., 3 de febrero de 2014.- La presencia y actividad de la delincuencia organizada en el valle del Ocotito afectó la visión social y desarrollo educativo de los niños en las escuelas de la zona, lamentó el maestro de primaria Humberto López Sánchez.

“Cuando le pregunté a mis alumnos qué querían ser de grandes, la mayoría me contestó: sicario”, expuso durante la asamblea popular en la comunidad de Mohoneras.

De acuerdo al docente, la actividad delictiva se volvió el principal tema de conversación en las comunidades que integran el Valle de Ocotito, ya que el crimen azotaba diariamente a toda la población y generaba temor entre los habitantes.

Esta situación, dijo, afectó a los niños de los ocho pueblos, que percibieron la delincuencia organizada como “algo normal”.

“Ahora los niños quieren ser sicarios”, lamentó el docente de primaria.

Durante la asamblea popular de Mohoneras, López Sánchez subrayó la necesidad de adecuar el sistema educativo para que los niños identifiquen y evalúen lo que es bueno y lo que es malo, de tal manera que no se dejen influenciar por el narcotráfico y otros problemas sociales.

“Yo como maestro estoy dispuesto a modificar la manera de enseñanza, hay más maestros aquí cuyos alumnos están en la misma situación y vamos a conformar una comisión para corregir esta percepción de los niños, porque es un problema grande”, expresó durante su intervención.

Tras la entrada de la Policía Ciudadana de la Unión de Pueblos y organizaciones del Estado de Guerrero (UPOEG), el grupo delictivo que operaba en la zona abandonó el lugar.

Sin embargo, de acuerdo al promotor de la UPOEG, Cresenciano Ramírez López, prevalecen las secuelas sociales provocadas por la delincuencia.

Informó que la UPOEG implementará un modelo educativo de vinculación y asesoría en las escuelas del valle de Ocotito, ante las afectaciones que sufrieron los estudiantes por parte de la delincuencia organizada.

“Ya empezamos a trabajar con el sector escolar, las escuelas suspendieron actividades para vincularse con las actividades de la UPOEG que también van dirigidas al ámbito educativo, vamos a reencaminar a los niños a través de tres sistemas: el sistema educativo nacional, el sistema de la UPOEG y el Sistema de Seguridad y Justicia Ciudadana (SSYJC)”, puntualizó.

El objetivo, dijo, es cambiar las aspiraciones de los niños que actualmente sueñan con ser sicarios de la delincuencia organizada.

“Los vamos a orientar para que aspiren a una vida digna y de respeto, no a integrarse a la vida delictiva”, expresó.

Una de las estrategias que impulsaron los propios habitantes del valle del Ocotito para involucrar a los niños en la defensa de la seguridad, es una marcha convocada para este miércoles 5 de febrero a las 9:00 horas.

El docente Humberto López Sánchez indicó que en la movilización participarán maestros y estudiantes de todos los niveles.

Explicó: “Queremos que al igual que los maestros, todos los niños se den cuenta de la realidad, del problema que tenemos y que todos padecemos, tanto niños como adultos… Queremos dejar bien el futuro de nuestros hijos en cuestión de seguridad, que sepan que sus padres dieron la cara”.