ACAPULCO, Gro., 2 de febrero 2016.- El ex alcalde de Bogotá, Colombia, Gustavo Francisco Petro Urrego manifestó que es aplaudible la implementación del Mando Único en México para hacer frente a la inseguridad que se vive en el país.

Durante su visita a este puerto,  acompañado del alcalde Evodio Velázquez Aguirre agregó que “la policía independientemente de su forma organizacional, tiene que volverse civil; controlable por los y las civiles”.

En ese sentido, Petro Urrego refirió que una policía profesional y unificada “es mejor que una policía no profesional y disgregada en términos de políticas locales que pueden ser diferentes”.

Respecto al tema de la autodefensa, el ex alcalde expresó que va en contra de sus ideales y políticas ya que democratiza las armas a la población civil y aconsejó que “las armas estén en las manos del estado”, ya que cualquier grupo ciudadano armado es propenso a formar parte de los grupos delictivos.

“Puede que tengas buenas intenciones y  al principio organices autodefensa por razones justas. Terminará esa organización cooptada por el narcotráfico;  eso exactamente fue lo que pasó en Colombia”, agregó.

En éste sentido, detalló que en Colombia se tuvo aproximadamente de “16 mil hombres armados; con fusiles, con bazucas  controlando el territorio contra el estado”, lo que provocó una división del territorio cafetalero que hasta la fecha continúa.

Aseguró que en el caso de la violencia en Guerrero y principalmente en Acapulco no es algo que se resuelva en tres años, por lo que se necesita una continuidad de políticas efectivas que beneficie la seguridad del municipio. 

El ex mandatario colombiano compartió parte de sus experiencias como alcalde de Bogotá  en el periodo de  2012 a diciembre de 2015 donde destacó que actualmente en Bogotá “se pudo reducir su tasa de homicidios de 80 al 17  por cada 100 mil habitantes”.

Recalcó que el gobierno mexicano debe de crear un pacto social con la sociedad para abrir espacios físicos para poder recuperar a los jóvenes, ya que actualmente “la juventud se vuelve un instrumento de la mafia y los territorios se hunden en la violencia y se pierden”, así como reducir la pobreza, para que las personas no opten por entrar a la mafia.