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CHILPANCINGO, Gro., 15 de septiembre de 2014.- La ceremonia de conmemoración del Grito de la Independencia es una de las más reconocidas en México y el mundo.
Cada 15 de septiembre, el presidente en turno realiza el acto desde el palco de Palacio Nacional y cada mandatario le ha puesto su sello personal, al agregar personajes o incluso quitarlos.
Según publica UNIÓN CANCÚN, la celebración del Grito de Dolores se la debemos a José María Morelos y Pavón, quien al presentar el 14 de septiembre de 1813 los Sentimientos de la Nación, propuso al Congreso de Chilpancingo que en la Constitución que estaba trabajándose se incluyera el 16 de septiembre como el día de aniversario en que se levantó la voz de la Independencia.
Se tiene registros de que la primera vez que se conmemoró el Grito fue en un edificio conocido como El Chapitel, en Huichapan, Hidalgo, el 16 de septiembre de 1812, por el General Ignacio López Rayón.
En 1825 fue la primera ocasión en que el 16 de septiembre tomó forma de fiesta nacional.
El entonces presidente de la República, Guadalupe Victoria, recibió felicitaciones de diplomáticos y corporaciones eclesiásticas y civiles y se efectuó un desfile que llegó hasta las puertas de Palacio Nacional, pasando por la Alameda y las calles del centro histórico del Distrito Federal.
La celebración se suspendió en 1847, durante la Intervención Estadounidense en México, y bajo el mandato del emperador Maximiliano de Habsburgo se promovió la celebración, tanto que en 1864 se trasladó a Dolores, y dio el grito desde la ventana de la casa de Hidalgo.
Aunque existe la versión popular de que Porfirio Díaz decretó adelantar el Grito para que coincidiera con su cumpleaños, ya que en 1910 en el marco del centenario de la Independencia adelantó la celebración para el 15, hay registros documentados de una conmemoración el 15 de septiembre de 1846, con una serenata frente a Palacio Nacional.
A pesar de que no existe ninguna ley donde se describa cómo se efectúa y qué se dice en la ceremonia, el grito es:
¡Mexicanos!
¡Vivan los héroes que nos dieron patria!
¡Viva Hidalgo!
¡Viva Morelos!
¡Viva Josefa Ortiz de Domínguez!
¡Viva Allende!
¡Vivan Aldama y Matamoros!
¡Viva la independencia nacional!
¡Viva México! ¡Viva México! ¡Viva México!
En cada celebración nuestros presidentes le han agregado su sello personal.
Por ejemplo, Lázaro Cárdenas gritó; “viva la revolución social”, Adolfo López Mateos: “viva la Revolución Mexicana”; Luis Echeverría incluyó los cargos a los héroes: “Viva Hidalgo el padre de la Patri; viva Morelos, El Siervo de la Nación; viva Guerrero, el consumador de la Independencia; viva Juárez, Benemérito de las Américas”, además de la frase “vivan los países del tercer mundo”.
José López Portillo gritó: “Viva nuestra soberanía, viva nuestra autodeterminación, vivan nuestras libertades, México ha vivido, México vive, México vivirá”; Carlos Salinas vitoreó a los Niños Héroes, Juárez y el caudillo revolucionario Emiliano Zapata.
Ernesto Zedillo le agregó: “Viva nuestra libertad y viva nuestra democracia”.
El primer presidente panista Vicente Fox, gritó: “Viva Leona Vicario”, incluyéndola por primera vez, también gritó: “viva nuestra democracia, vivan nuestras instituciones y viva la unidad de las y los mexicanos”.
Es costumbre que los presidentes de la República den el Grito correspondiente a su quinto año de gobierno en Dolores Hidalgo.
Todos los mandatarios, a partir de Lázaro Cárdenas, cumplieron con esa costumbre, salvo Carlos Salinas.
El único que ha dado el Grito tanto en Dolores como en Palacio ha sido Felipe Calderón Hinojosa, pues en los festejos del Bicentenario dio el Grito la noche del 15 de septiembre en el Zócalo y durante la madrugada del día 16 se trasladó a Dolores, agregando los vivas al Bicentenario de la Independencia y al Centenario de la Revolución.