CHILPANCINGO, Gro., 31 de marzo de 2015.- El director general de Comunicación Social del Estado, Misael Habana de los Santos, reconoció que existe “un círculo perverso en la relación entre los directores de medios de comunicación y los gobiernos”.

Durante la apertura de la conferencia magistral sobre la Iniciativa de Ley de Transparencia y Equidad en Materia de Publicidad Oficial, el funcionario reconoció que los avances en libertad de expresión y derecho a la información son el resultado de la lucha ciudadana y no de la iniciativa propia del estado.

Habana de los Santos indicó que aún hay deficiencias por subsanar, para que en Guerrero se viva una democracia plena, madura y garantizada a través de la libertad de expresión y el derecho a la información.

“Una prensa en pleno ejercicio de la libertad y en cumplimiento de su responsabilidad, es siempre un elemento esencial de contrapeso al poder. Es vigilante de los abusos públicos y solidaria con las legítimas demandas sociales”, expresó.

Por ello, dijo, es que ha sido “tan tentador para el poder” mantener una práctica que permita controlar a los medios y “mutilar” la crítica.

Reconoció que el mecanismo del que más se han valido los gobernantes es la asignación de recursos para publicidad.

También se han aprovechado de la ausencia de una ley que transparente la equidad y transparencia en materia de publicidad oficial, lo que permite el manejo discrecional de recursos y arbitrariedad en la contratación de servicios de difusión en los medios.

Ante esta situación, indicó que la reglamentación de la asignación de los recursos destinados a publicidad oficial es una de las principales demandas de periodistas y ciudadanos.

Dijo que con la legislación de este procedimiento “se podrá terminar con un círculo perverso en la relación entre directores de medios y gobiernos, anular la discrecionalidad con la que hoy se ejercen los recursos de publicidad y contribuir al fortalecimiento y producción de una prensa libre y responsable”.

Sostuvo que todo gobierno está obligado a salvaguardar y promover la libertad de expresión y el derecho a la información, como dos requisitos indispensables en una democracia.