ACAPULCO, Gro., 18 de agosto de 2015.- El gobernador de Guerrero, Rogelio Ortega Martínez, reconoció que dejará una obesa deuda al próximo gobierno, debido a que debe a muchos proveedores. “Debo, no niego; pago, pero ¿de dónde?”, puntualizó.

El mandatario estatal informó que no heredará a su sucesor, Héctor Astudillo, ningún personal de confianza.

Explicó que dejará adeudos por el orden de los 13 mil millones de pesos, más algunos otros que se tienen con bancos. Uno de los grandes problemas es la abultada nómina del sector salud de más de cinco mil trabajadores sin techo presupuestal.

Finalmente informó que las personas que invitó para que lo acompañaran en este proceso gubernamental, cumplieron con su cometido de ayudar a la gobernabilidad, la construcción de la armonía, del tejido social y la paz.

Al iniciar la etapa de la entrega-recepción de la administración estatal, lamentó que la violencia se recrudeciera en el puerto de Acapulco a raíz de la detención del líder del Cartel Independiente de Acapulco, Víctor Aguirre Garzón y ante la disputa de la plaza por parte de los grupos delictivos de Sinaloa y Jalisco.