CHILPANCINGO, Gro., 7 de julio de 2015.- La Iglesia Católica anunció que no boicoteará la primera boda gay colectiva, anunciada para el 10 de julio en el puerto de Acapulco, pero advirtió que no le dará la bendición a quienes participen en dicho evento.

El arzobispo de Acapulco, Carlos Garfias Merlos reprochó que la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) “ahora desprecie los matrimonios tradicionales”, después de permitir los matrimonios homosexuales.

En conferencia de prensa en la Diócesis Chilpancingo-Chilapa, advirtió que la SCJN pretende declarar inconstitucionales los matrimonios hombre-mujer.

“Si la Suprema Corte quiere apoyar a la minoría de los homosexuales que lo haga, pero que no declare inconstitucional los matrimonios entre hombre-mujer”, recriminó.

Garfias Merlos aseguró que la Iglesia Católica seguirá abierta para brindar formación pastoral a las lesbianas y homosexuales, pero aseguró que “no darán bendición” ni se permitirá que en la iglesia católica se casen los homosexuales.

En cuanto al tema de adopción de niños por las parejas del mismo sexo, el arzobispo dijo que es un tema preocupante, porque no garantiza la formación de un infante.

Advirtió que “si actualmente una familia tradicional no logra educar adecuadamente a los hijos, un hijo que tenga padres del mismo sexo será difícil”.

El próximo 10 de julio en el puerto de Acapulco, se celebrará una ceremonia colectiva de matrimonios entre personas del mismo sexo, luego que el 22 de junio emitiera la jurisprudencia 43/2015 en la que declara valida la posibilidad de que personas del mismo sexo contraigan nupcias.