MÉXICO, DF, 4 de junio de 2015.- Elizabeth Marek es una joven madre norteamericana. Cuando estaba embarazada de su segunda hija, le fue diagnosticado un tumor cerebral del tamaño de su puño, que ponía en peligro su vida y le fue retirado en una cirugía de emergencia.
Sin embargo, para no arriesgar la salud del bebé las quimioterapias y radiación tuvieron que esperar dos meses más. Para entonces, un segundo tumor se formó en su cerebro y entonces se convirtió en candidata para un protocolo experimental; aquí el material de Once Noticias.