CHILPANCINGO, Gro., 27 de febrero de 2015.- Cientos de maestros de la Coordinadora Estatal de los Trabajadores de la Educación Guerrero (CETEG) marcharon hasta el cuartel de la Policía Federal (PF) en Chilpancingo. Ahí realizaron un mitin y denunciaron que fue la policía federal la responsable de la muerte del docente jubilado.

La marcha partió del zócalo de esta ciudad y con dirección al sur de la ciudad por la Av. Alemán, y tuvo como destino el cuartel general de la PF. Durante su recorrido no se dio ningún acto de violencia.

El contingente que no superó las 500 personas, son integrantes de la fracción que rompió con Ramos Reyes Guerrero, dirigente de la CETEG; y realizó una parada a la altura de la sede estatal del PRD, donde dijeron unas palabras en contra de este partido político.

Los manifestantes llegaron al cuartel donde comenzaron a gritar consignas en contra de los policías federales por la represión de la que fueron protagonistas en Acapulco el pasado 24 de febrero.

En el lugar realizaron un pequeño mitin y subrayaron que la muerte de su compañero Claudio Castillo Peña no quedará impune y en el olvido, además exigieron la aparición con vida de sus 12 compañeros desparecidos y así como de los 43 normalistas.

Hasta ese lugar arribó el comandante José Luis, alias “Espartaco”, quien buscó dialogar con los manifestantes y les pidió realizar su protesta de manera pacífica, sin dañar edificios ni personas.

Los manifestantes contestaron satisfactoriamente y decidieron retirarse hacía su campamento con el puño arriba y entonando su himno ‘Venceremos’.

La marcha en retorno transcurrió de manera pacífica de igual forma, pero a unas cuadras de llegar a su plantón el magisterio detecto a 2 personas infiltradas entre sus filas, que realizaron pintas.

De inmediato un comando de personas encapuchadas los abordaron y los detuvieron para decomisarles su celular e identificaciones, con lo que fueron identificados como José Nicolás Bravo Cedillo y Israel Saldaña Díaz.

En sus celulares traían fotos de los maestros de la CETEG, especialmente de sus rostros, motivo por el que fueron retenidos sus móviles y credenciales, pero a los dos sujetos se les dejo en libertad.