Osorio Chong y Astudillo: acorralar a edil porteño

 

El escenario ya estaba montado desde semanas atrás y se construyó directo desde las oficinas de Bucareli: el edil perredista de Acapulco, Evodio Velázquez Aguirre debía remover a su secretario de Seguridad Pública, Francisco Sandoval Velázquez. Era un as político celosamente guardado bajo la manga.

La orden debía obedecerse sin objeciones, o de lo contrario la federación priísta lo dejaría solo para que enfrentara el horrendo clima de violencia e inseguridad que priva en ese puerto turístico.

Por eso, y cuando supo de esa embestida en su contra, Evodio rumió su coraje y tuvo que aceptar a regañadientes los términos y condiciones del secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, y del propio gobernador Héctor Astudillo, quien cerró filas con éste último a fin de acorralarlo.

Pero hay lecturas que no pueden soslayarse.

EVODIO: BLANCO POLÍTICO.- Bajo el argumento de que el ex secretario de Seguridad Pública de Acapulco, Francisco Sandoval “presentó un título apócrifo y se había negado a certificarse”, el priísta Osorio Chong encontró la coartada política perfecta para comenzar a desgastar a un edil perredista cuyo olfato político se aprecia muy limitado al respecto.

Y por eso tropieza, víctima de sus propios errores y déficits. Hay puntos concretos al respecto:

1.-El edil de Acapulco se ha negado a evaluar una situación política concreta: en su calidad de gobierno municipal opositor al estatal priísta, tendrá que ser de manera natural blanco político de los ataques originados desde el PRI, pero también de otros partidos políticos que en la coyuntura, aparecen como aliados tricolores.

Como el Partido Movimiento Ciudadano (MC) que se ha visto muy activo en su contra a través del diputado local Ricardo Mejía Berdeja.

Evodio carece hasta el momento de un plan político para resistir las embestidas de ambos.

2.-Lejos de salirse de la polémica y los ataques en su contra, el edil de Acapulco los ha fortalecido.

Dos eventos aparecen como decisivos: la exhibición del estado en que encontró las finanzas públicas municipales con la consecuente reacción virulenta del ex edil Luis Walton Aburto, quien de alguna forma lo hizo quedar mal parado.

Y la recontratación de policías municipales que durante el periodo de Walton no aprobaron la certificación ni las pruebas de confianza policiales, y que se confirmó con la destitución casi obligada del propio director de Seguridad Pública, Francisco Sandoval Velázquez.

3.-Hay un punto que causa prurito: en las actuales coyunturas ningún alcalde designa a su titular de Seguridad Pública sin la anuencia del gobierno federal y estatal.

Es decir, tanto el secretario de Gobernación como el gobernador Astudillo avalaron ese nombramiento.

Y ahí, Osorio Chong se lavó las manos. También el mandatario estatal tricolor. Y quisieron esquivar su responsabilidad.

Pero muy en el fondo pudo existir un motivo oculto que obligó a la salida de Sandoval Velázquez. Algo verdaderamente grave, molesto y que lesionó intereses muy importantes.

Trasciende en este sentido, que pudo ser de los principales consejeros de Evodio en lo referente a su oposición al Mando Único, y entonces se precisaba sacarlo de la jugada. Tal y como ocurrió.

4.- Lo que está en disputa en este momento, no es tanto la seguridad pública ciudadana –que representa y justifica el discurso retórico de los gobernantes-, sino el cuantioso presupuesto que se le asigna.

Por eso en el asunto del Mando Único –que ya se cambió a Policía Única Estatal-, la federación armó el teatro de aprobar ese presupuesto en las cámaras de diputados y senadores para que al final de cuentas se le regrese a ella y lo manipule a su antojo.

Además y como en su manejo no hay reglas de operación claras, no existe en consecuencia la rendición de cuentas ni la transparencia. Es en los hechos, un jugoso botín.

Así, la alharaca y los pleitos mediáticos se justifican con creces con el beneficio adicional de trastocar y desinflar carreras políticas.

HOJEADAS DE PÁGINAS… En la coyuntura electoral de 2016, salen lodos de todos los polvos.

Y como para frenar al PAN en Sinaloa, se sacó el expediente de la narco legisladora local en aquella entidad, Lucero Guadalupe Sánchez López.

El asunto es que Manuel Clouthier Carrillo podría ir como candidato independiente y no bajo las siglas panistas, y eso le pegaría muy fuerte al PRI que se frota las manos por anticipado en aquella entidad.