CHILPANCINGO, Gro., 11 de marzo de 2015.- La familia de la perredista Aidé Nava González, ya había sido víctima de la violencia anteriormente, ya que el hijo de la precandidata fue secuestrado y su esposo asesinado, años antes de que ocurriera el hallazgo del cuerpo sin vida de la propia mujer, este miércoles.

El 11 de octubre de 2012, el hijo de Aidé Nava, Francisco Quiñónez Nava, fue secuestrado; sus captores habían pedido 300 mil pesos por su liberación; y el joven permanece en calidad de desaparecido.

Años después, en 2014, el esposo de Nava González, el entonces alcalde perredista de Ahuacuotzingo, en el periodo 2009-2012, Francisco Quiñónez Ramírez, fue asesinado a balazos en la entrada a la ciudad.

El ataque contra Quiñónez Ramírez, que iba acompañado de su esposa que ahora tuvo el mismo trágico destino, ocurrió en el lugar conocido como Tierras Prietas, ubicado entre el crucero a Tecoanapa y un módulo de seguridad en Barranca Honda.

Ahora, la propia precandidata fue víctima, al ser privada de su libertad este pasado 9 de marzo y fue hasta este día 11 que su cuerpo decapitado se localizó en la región de la Montaña, con una manta presuntamente firmada por una banda el crimen organizado.

El Partido de la Revolución Democrática (PRD) estatal emitió este miércoles un comunicado donde condenan el

asesinato de Aidé Nava González, candidata a la presidencia municipal de Ahuacotzingo. Reconoció en este texto que en Guerrero se vive una descomposición social e impunidad. 

Los perredistas manifestaron que su exigencia principal es que se castigue a los autores intelectuales y materiales de este crimen y que cese la violencia en contra de las mujeres Guerrerenses.

Con información de medios nacionales y de Jesús Bello Caballero

http://www.sinembargo.mx/11-03-2015/1277663