MÉXICO, DF, 27 de octubre de 2014.- “Me autoexilio porque me quieren matar, y no me voy a dejar matar”, advirtió Saira Rodríguez, hija de la coordinadora regional de la Policía Comunitaria de Olinalá, Guerrero, quien acudió a la Cámara de Diputados para denunciar las amenazas de muerte que ha recibido por parte de presuntos integrantes del crimen organizado, por exigir la liberación de la líder de la Policía Comunitaria.

La primera amenaza de muerte se registró el 9 de octubre de este año, en una llamada del número 443 432 5752, correspondiente a un número de Morelia, Michoacán, la voz pausada de un hombre advirtió que el hermano del presidente municipal de Olinalá, Eugenio González, le proporcionó el teléfono “para chingarme”, y exigió cinco mil dólares para “salir de aquí”.

La segunda amenaza la recibió el jueves 16 de octubre: nuevamente en una llamada con lada telefónica del Distrito Federal, le exigieron dinero.

Los autores se identificaron como integrantes del grupo delincuencial Guerreros Unidos, en esa ocasión aseguraron que tenían a los 43 normalistas y amedrentaron que tenían controlada las entradas y salidas de las personas que acuden a su domicilio particular.

A dos años del levantamiento de la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias-Policía Comunitaria (CRAP-PC) contra la delincuencia organizada en Olinalá, la hija de Néstora Salgado afirmó que desde Estados Unidos, donde también es ciudadana, seguirá su lucha para exigir la libertad de su madre.