De nada. No se le acusa de nada… y así es por una simple razón.

Reunirse con un delincuente no constituye violación a la ley, si acaso es de mal gusto, pero nadie tiene obligación de cuidar el buen nombre de amigos o conocidos. Si la tiene en cambio, cuando se pone en juego la reputación de la familia, y más, cuando la familia está encumbrada en la cima del poder político.

El video difundido por la Agencia Quadratín, permite intuir muchas cosas: amistad, cercanía, relaciones de negocios… y hasta lazos corruptos, sin embargo, la imagen y el sonido por si solos carecen de contexto.

Aun cuando El Gerber y La Tuta se hayan reunido a conspirar para sacar provecho y acabar de arruinar al estado michoacano, habría de confirmarse si esos planes se llevaron a cabo, y si en verdad ambos se unieron para violar la ley.

Pero no siempre percepción es realidad. En este caso no viene al caso acusar sin pruebas… como tampoco exonerar a nadie.

Simplemente no sabemos si Vallejo hijo llegó solo a la fonda de carretera; si hubo una cita previa; si iba pasando y decidió tomarse una cerveza; si lo llevaron por la fuerza, como él afirma; si fue emisario de su papá, o de algún otro socio poderoso…

No sabemos si el video exhibe a un hijo desobediente, o a un hijo obediente, o aun hijo de la… quien fue y le dijo al enemigo público número de Michoacán lo que el gobernador del estado no le podía decir en persona.

Como haya sido, en vía de mientras, el ex gobernador Vallejo ha sufrido el peor de los escarnios… y el golpe mediático ha sido demoledor, también, para la familia priista michoacana.

Hasta ahora, lo único que prueban los 18 minutos de video, es una reunión entre dos sujetos que no deberían estar reunidos. El resto de la historia, nos guste o no, es mera suposición, alimentada por el morbo, la mala fama del hijo de su papi, por su afición a las malas compañías; su desmadrosa vida de moral disipada, o las múltiples historias negras de negocios sucios, al amparo del fuero familiar. Hechos todos que la autoridad federal, no ha querido, no ha podido o de plano no ha tenido algún interés en averiguar.

Por eso ahora, la PGR inicia su trabajo en desventaja; con el pie izquierdo… y está metida en aprietos.

La autoridad investigadora quedó rebasada por el juicio mediático, y por una dinámica probablemente promovida desde sus propias oficinas.

Si esto último fuera el caso, el método de emplear a los medios como armas cargadas con balas expansivas no es algo nuevo, sino cosa de todos los días, sea por medio de filtraciones o teatrales montajes. Con tal estrategia perversa se promueven condenas públicas mediante el juicio sumario de la opinión publicada. En el afán de probar delitos mediante el debido proceso, se arruinan vidas, y se destrozan historias, aunque a veces, como en el caso de Mamá Rosa, se corra el riesgo de que el tiro salga por la culata.

Rodrigo Vallejo Mora parece culpable, camina como culpable, habla como culpable y tal vez huela a culpable, pero la percepción nada tiene que ver con la verdad jurídica, la cual debe sustentarse en evidencias duras y no en simples sospechas.

Tiene razón el papá del Vallejo hijo: “Si se comprueba que acudió por voluntad propia, que se le castigue conforme a la ley, pero si se comprueba que acudió bajo amenazas e intimidaciones, en contra de su voluntad, esto deberá de ser sopesado por las autoridades competentes (…) confío en el deslinde de responsabilidades”

La presión obliga al procurador Jesús Murillo Karam a hacer equilibrios sobre una delgada cuerda. El riesgo de una caída es mayúsculo. Si resbala, podría ir a dar del lado del abuso y la fabricación de culpables, o de plano, del lado del ridículo… aunque Murillo goce de vasta experiencia y muy buena fama ganada a pulso.

DOS SUPUESTOS RAZONABLES: Primero, levantaron al hijo del gobernador, y estuvo con La Tuta contra su voluntad. Esto hablaría de que la seguridad alrededor del junior no era la adecuada, por no decir que era un asco. Si Vallejo padre no supo proteger a Vallejo hijo, menos a su estado. Segundo: Vallejo hijo acudió a la reunión por voluntad propia para tratar cuestiones de interés común. Este segundo supuesto suena más creíble, y en todo caso, requiere mayor explicación. En el video Vallejo hijo se ve relajado y cómodo entre “chela y chela”. La investigación de la PGR debe deslindar el probable grado de involucramiento del ex gobernador, porque si el padre sabía los pasos del hijo, o bien lo encubrió, o mal lo usó de mensajero. Y si no sabía, Vallejo papá quedará como un mandilón ingenuo, inútil e incapaz de controlar a la propia familia…

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