
Detienen a abuelita homicida de Edomex
ACAPULCO, Gro., 1 de marzo de 2016.- La delegada de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente en Guerrero, Marisela Ruiz Massieu, insiste en asegurar que la muerte de tortugas marinas en la región Costa Grande del estado es un fenómeno natural que ocurre cada año.
Al ser cuestionada por tercera ocasión sobre el hallazgo de más de 320 tortugas muertas en playas de Tecpan y Petatlán, así como otras decenas en playas de Costa Chica, en tono de burla la funcionaria federal señaló que no es algo extraordinario y “si tú vas conmigo y platicas con los lugareños ellos te van a decir que siempre pasa”.
Esto a pesar de que en Oaxaca se han estado haciendo estudios y se investiga con las muestras tomadas a los cadáveres que se encontraron casi al mismo tiempo que las halladas en Guerrero.
En el estado vecino, dentro del grupo interinstitucional participa la delegación de Profepa junto con la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp), algunos centros de investigación especializados y universidades.
De acuerdo con la secretaria de Medio Ambiente y Recursos Naturales en Guerrero, Karen Castrejón Trujillo, desde la semana pasada se empezarían a tomar muestras de sangre de las tortugas que llegaran a anidar en las playas donde fueron encontrados los quelonios muertos para indagar posibles causas de fallecimiento.
Después de una semana de la aparición de las especies, Profepa acudió al lugar encabezando un grupo interinstitucional para atender la contingencia, sin embargo debido a la tardía respuesta, los cadáveres ya estaban en avanzado estado de descomposición por lo que no fue posible tomar muestras de tejido para estudiarlo. Días más tarde, en una reunión efectuada en el puerto de Acapulco, se determinó analizar el agua en las playas donde se encontraron los cuerpos.
Desde entonces Profepa no ha emitido más información y su titular Marisela Ruiz sólo se ha excusado en decir que es “algo natural”.
Las especies de las tortugas son Prieta o Negra y Carey, consideradas como en alto peligro de extinción y protegidas por la Norma 059 de la Semarnat.