CIUDAD DE MÉXICO, 25 de marzo 2016.- Jesucristo murió casi a las cinco, dos horas después conforme indican las Sagradas Escrituras: las tres de la tarde; lo hizo encomendando su espíritu a su Padre, como última frase que exclamó clavado en la cruz.

Al llevarse a cabo la 173 Representación de la Pasión de Cristo en la delegación Iztapalapa, tras de una jornada de más de nueve horas de escenificación del viacrucis en este Viernes Santo, finalmente el Mesías fue crucificado en lo más alto del Cerro de la Estrella en la demarcación más poblada de la Ciudad de México.

Junto con éste, a su izquierda, fue también crucificado el ladrón Gestas, y a su derecha, el otro llamado Dimas.

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