ACAPULCO, Gro., 23 de marzo de 2016.- El perredista David Jiménez Rumbo aseguró que el asesinato de Arquímedes Guzmán Cisneros, gerente de CAPAMA fue perpetrado por particulares e indicó que es necesario que la Fiscalía General del Estado se ponga a trabajar en las investigaciones.

Al ir a despedir a quien perteneciera al Grupo Guerrero, la corriente perredista que él encabeza, Jiménez Rumbo negó que la muerte del funcionario se deba a cuestiones de delincuencia como señaló el gobierno del estado en un comunicado.

“Son particulares, no hay delincuencia organizada, son particulares, asesinos que no los detienen. A él lo mató un guerrerense que tienen que entregárnoslo en la cárcel”, expresó en entrevista.

Añadió sin entrar en detalles sobre los señalamientos que hace, que teme que este caso quede impune como ocurrió con Armando Chavarría Barrera, donde no se castigó al culpable.

Finalmente dijo que será mañana jueves cuando se reúna con el gobernador Héctor Astudillo Flores para tratar este tema.

Por su parte el alcalde Evodio Velázquez Aguirre, después del comunicado emitido por el gobierno estatal, fue entrevistado al salir de la funeraria San Pedro cuando fue a acompañar un breve momento a la familia de Guzmán Cisneros, en donde opinó que no entrará en dimes y diretes y afirmó que la Fiscalía debe investigar hasta las últimas consecuencias.