CHILPANCINGO, Gro., 7 de julio de 2015.- El padre de un joven desaparecido en Chilapa denunció hostigamiento por parte de la Policía Federal.

Francisco Benítez Domínguez es padre de Francisco Tizoc Benítez Ramírez, un joven abogado que desapareció la noche del 7 de junio de 2014, junto a otras 10 personas que se encontraban en la calle cuando ocurrió un enfrentamiento armado entre los cárteles de Los Rojos y Los Ardillos.

Este día se cumple un año de la desaparición de Tizoc Benítez y su padre denunció que el hostigamiento por parte de Los Ardillos no ha cesado.

Explicó que durante el último año no ha dejado de exigir ante las autoridades la aparición de su hijo y ha denunciado públicamente a los líderes de los grupos delictivos, así como a los funcionarios que los protegen.

Este activismo le ha causado represalias por parte del cártel Los Ardillos, del presidente del Congreso de Guerrero, Bernardo Ortega Jiménez y en fechas recientes también de la Policía Federal.

“Estoy sumamente decepcionado y preocupado, nosotros somos padres agraviados cuyo único reclamo es el de justicia para su hijo desaparecido. Ahora resulta que nosotros somos los perseguidos, no sólo por los delincuentes, sino también por las autoridades”, expresó en entrevista.

Benítez Domínguez denunció que la noche del domingo un grupo de la Policía Federal allanó su vivienda, en la cabecera municipal de Chilapa.

“Se metieron a mi casa, destrozaron la puerta, hicieron un tiradero adentro. Afortunadamente no había nadie en ese momento. Mis vecinos me confirmaron que fueron los federales, pero no sé qué fueron a buscar”, lamentó.

El hombre, quien desde hace un año encabeza un movimiento religioso por la paz, no descartó  que se trate de un acto de represalia ante los señalamientos que ha realizado públicamente contra funcionarios supuestamente vinculados al narcotráfico.

“Posiblemente están fabricando delitos en mi contra para detenerme, para callarme, para ya no causarles problemas, para que ya no siga exigiendo justicia ni denunciando”, comentó.

Benítez Domínguez asegura que ya no confía en las autoridades y menos desde que la Policía Federal allanó su vivienda.

“Ya no confío en la justicia de las autoridades, sólo creo en la justicia de Dios. A quienes tenemos familiares desaparecidos nos están creando delitos para sacarnos de la jugada. Es una persecución política y lo mismo le están haciendo a los familiares de las 30 personas que desaparecieron el 9 de mayo durante la irrupción armada de los narco comunitarios a Chilapa. Los federales en lugar de perseguir a los criminales persiguen a las víctimas”, recriminó.

 

Preparan autodefensa

Francisco Benítez Domínguez informó que tiene coordinación con los familiares de las 30 personas desaparecidas a principios de mayo y que ya entregaron un documento a la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias (CRAC), para conformar una policía comunitaria en la cabecera municipal de Chilapa.

Dijo que la solicitud se entregó a Cirino Plácido Valerio, líder de la CRAC de los pueblos originarios, con quien han tenido varios acercamientos.

“No nos queda otro camino, lo más prudente es defendernos nosotros mismos. Si la delincuencia nos ataca y la policía nos ataca, lo único que podemos hacer es defendernos. Aquí en Chilapa la población es indígena y la Ley 701 nos respalda para conformar una policía comunitaria”, advirtió Benítez Domínguez.

Comentó que ha sido tanto el hostigamiento que los familiares de los desaparecidos han sufrido por parte de la delincuencia, que algunos incluso han tenido que irse.

Un caso es el de Virginia Casarrubias Pineda, esposa del taxista Hildeberto Meneses García, desaparecido desde el viernes 18 de julio de 2014.

Alrededor de las 12:30 de ese día, unos hombres cuya identidad aún se desconoce le pidieron el servicio de taxi, de Chilapa al poblado de Colotepec. Al día siguiente, el sábado 19 de julio, apareció un video en YouTube, titulado “El Manotas” Alcon de Zenen alias “El Chaparro” Jefe de la Plaza de Chilapa de Alvarez Guerrero (sic).

En el video aparece Hildeberto Meneses García, golpeado y amedrentado por dos hombres que sostienen rifles de asalto contra su cuerpo mientras lo interrogan.

Virginia Casarrubias asegura que su esposo era inocente y que todo lo que dijo durante el interrogatorio fue bajo evidente tortura e, incluso, se percibía que las respuestas las estaba leyendo.

La mujer interpuso una denuncia ante el ministerio público por el rapto de su marido, lo que le generó represalias por parte del cártel Los Ardillos y se vio forzada a abandonar Chilapa.