COPALA, Gro., 17 de mayo de 2015.- Todo aquel partido o candidato que apueste a la violencia para inhibir a electores, podrían equivocarse y despertar al “partido del abstencionismo” en Guerrero, advirtió el candidato del PAN a la gubernatura de Guerrero, Jorge Camacho Peñaloza.

El aspirante dijo que en el proceso electoral de 2005, alguien pudo apostarle a la violencia para espantar a potenciales votantes, luego que detonaron granadas en distintos módulos de seguridad; sin embargo, agregó, el resultado fue adverso, pues las personas salieron a las urnas, y cuando eso ocurre, siempre pierde el PRI.

Camacho señaló que a pesar de tratarse de un escenario distinto al actual, los hechos ocurridos en Chilapa, en el que murió el candidato del PRI a la presidencia municipal o el levantón que sufrió la candidata a diputada federal Silvia Romero, al igual que el candidato del PRD a la presidencia municipal de San Miguel Totolapan, no pueden aislarse, tienen que ser investigados, sobre todo para saber si existe algún fondo político.

Ante habitantes de la comunidad de La Parota, Jorge Camacho comentó que la promesa de hacer las cosas bien no se ha cumplido en Guerrero, “pues mientras contamos con 14 hospitales de segundo nivel no hay medicinas. Las promesas de construir un hospital de primer nivel es parte del discurso político de los candidatos, pero ninguno se compromete seriamente a llevarlo a cabo”.

Camacho dijo que el PAN puede comprometerse a construir mil clínicas en Guerrero y un hospital de primer nivel, porque el partido no es parte del engaño a los guerrerenses; “porque nosotros no somos los responsables de la situación en que se encuentran los habitantes de la Costa Chica.

Que no vengan a engañarnos diciendo que el problema de la educación se puede resolver en seis años porque tanto el PRI como el PRD fueron responsables del problema educativo que actualmente sufrimos. Fue durante el gobierno priísta de Ángel Aguirre cuando se dieron miles de plazas sin techo financiero”, recordó Camacho.

Y “fue durante el gobierno perredista de Aguirre cuando se volvió a dar más plazas sin techo financiero. Y fue durante ese gobierno perredista cuando se antepuso los intereses de un partido en el poder al desarrollo social de los guerrerenses”.