MÉXICO, DF, 27 de octubre de 2014.- El director del Centro de Derechos Humanos de La Montaña Tlachinollán, Abel Barrera Hernández, demandó al gobernador interino Rogelio Ortega Martínez, construir de manera urgente un plan de trabajo sobre derechos humanos, por las violaciones e impunidad que existe en el estado y consideró que debe de haber un relevo de todos los funcionarios estatales, destaca el periódico guerrerense El Sur en su edición de este lunes.

Por su parte, el secretario general del Comité Estudiantil Ricardo Flores Magón, Pedro David García López, afirmó que aun con el cambio de gobernador, no existe confianza en el Estado, esto a pesar de que el mandatario venga de la lucha estudiantil que consolidó la autonomía de la Universidad de Guerrero, “porque ha habido grandes traidores estudiantiles”.

El abogado de Tlachinollán afirmó que el nombramiento de Ortega Martínez como gobernador interino del estado, “distiende” el ambiente crítico social que se vive, por las protestas tras la desaparición de 43 estudiantes de la Normal Rural Raúl Isidro Burgos de Ayotzinapa, en Iguala el 26 de septiembre, a manos de policías municipales.

Sabemos de dónde viene, no sabemos a dónde va, ni con quién va a caminar, no trae un grupo (político), pero en la conformación de su gabinete, ahí veremos con quienes está pactando”, expresó el director de Tlachinollán. Informó que hasta la tarde, el nuevo mandatario no había entablado comunicación con los familiares de los desaparecidos y los estudiantes de la normal. De la exigencia de los padres, de reunirse con Enrique Peña Nieto, informó que existe comunicación con el secretario de Gobernación, pero no hay una fecha para el encuentro.

En declaraciones durante el cierre de la Autopista del Sol en Chilpancingo, Barrera Hernández declaró que en el estado impera la impunidad, lo que ha derivado en violencia y desapariciones, y llamó a construir una agenta de derechos humanos, de manera urgente, que atienda las víctimas de la inseguridad y de los normalistas desaparecidos.

Dijo que el plan debe de estar en los primeros 30 días, para atender los casos de líderes sociales y civiles desaparecidos, ejecutados y encarcelados en el gobierno de Ángel Aguirre Rivero. “Urge su plan de trabajo emergente, para resolver los temas más álgidos que están provocando las movilizaciones”, aseguró.

Abundó que el gobernador tiene un reto grande y urgente, que no lo puede postergar y si lo hace quiere decir que va a seguir con la misma inercia de los partidos políticos, “de seguir acumulando los problemas, y se siga simulando una intervención que no tiene impacto en la población”.

El dirigente consideró que Ortega Martínez “será un gobernador de membrete si se hace dependiente de los intereses de los grupos políticos, y real en el momento que pondere los intereses de la sociedad”, que lo llevará a recuperar la confianza de la gente.

Barrera Hernández consideró que debería de existir un relevo de todos los funcionarios de la administración que encabezó el ex gobernador Aguirre Rivero, y en especial, del área de seguridad que calificó como “crítico en el estado”, ponderando que quién ocupe esa área deberá de tener un profundo conocimiento de los derechos humanos.

Dijo que la ciudadanía perdió la confianza en quienes están en los cargos, y el nuevo mandatario no podrá trabajar con funcionarios que fueron parte de una falta en las investigaciones, de la búsqueda de los normalistas desaparecidos el 26 de septiembre.

Barrera Hernández dijo que espera de Ortega Martínez una agenda no alineada a los grupos políticos, que están pensado en el próximo proceso electoral de 2015, porque es alguien que no está ligado a “grupos de poder”.

Expresó que es un paso importante que el gobernador venga de la académica y no de las tribus políticas, “llega a un gran desafío, en un momento crítico de desconfianza, es lo que caracteriza a la sociedad frente a las autoridades”.

En este contexto y de la participación del mandatario en el movimiento estudiantil, para consolidar la autonomía de la Universidad Autónoma de Guerrero, dijo que el antecedente puede generar condiciones para establecer un diálogo, porque conoce el problema, está enterado “qué significa el problema y un conflicto de este tamaño”.

No obstante, reprochó que el nombramiento del mandatario no fue pensando en las víctimas, sino que se sigue reproduciendo el esquema de decisiones cupulares, “nombramientos a espaldas de la sociedad y de cálculos políticos”.