CHILPANCINGO, Gro., 22 de julio de 2014.- Los ocho policías ciudadanos torturados por la Policía Ministerial, ratificaron este martes su denuncia ante la Comisión de Defensa de los Derechos Humanos (Coddehum).

En entrevista, el abogado comunitario de la Unión de Pueblos y Organizaciones del Estado de Guerrero (UPOEG), Manuel Vázquez Quintero, indicó que el caso se remonta al 13 de junio de este año.

Recordó que el Sistema de Seguridad y Justicia Ciudadana (SSYJC) retuvo durante algunos días a Romana Campos Vega, hermana de los principales operadores de Los Rojos, un remanente del cártel Beltrán Leyva.

Romana fue acusada por varios comerciantes y pobladores de cobrar pisaje y extorsionarlos a nombre de Los Rojos, motivo por el cual fue detenida por los comunitarios.

Una vez en libertad, acudió a la Procuraduría General de Justicia del Estado y denunció a los policías ciudadanos, por presunto secuestro.

El 13 de junio, la Policía Ministerial detuvo a ocho ciudadanos, en un punto de revisión que los comunitarios instalaron en la entrada a Mazatlán.

Los comunitarios Maximino Moreno Acuña, Luis Armando Solano Rodríguez, Kevin Rodrigo López Chapa, Miguel Ángel Mora Carrillo, José Luis Dávalos Pasión, Rey González Ramírez y Miguel Ángel Antúnez Quebrado, sufrieron diferentes torturas por parte de los ministeriales, durante los ocho días que estuvieron detenidos.

En el caso de Maximino Moreno, presentó agua en los pulmones, dos costillas rotas y múltiples contusiones a causa de la tortura que recibió.

Este martes, los ocho policías ciudadanos se presentaron en las instalaciones de la Comisión de Defensa de los Derechos Humanos (Coddehum), donde ratificaron su denuncia.

El abogado Manuel Vázquez Quintero explicó que la determinación de ratificar los hechos ante la Coddehum, fue un acuerdo que se tomó en asamblea popular. 

Recordó que la hermana de Los Rojos y su abogado, no presentaron pruebas para comprobar el delito de secuestro, del que acusaban a los comunitarios.  

Sin embargo, los ocho policías ciudadanos fueron torturados para declarar que, en efecto, habían secuestrado a Romana, quien es hermana de José Antonio Campos Vega, alias “El Chaparro”; Hermenegildo Campos Vega, alias “El Melo” y Nicolás Campos Vega, alias “El Nico”, principales líderes del cártel que mantiene el control en esta zona del centro de Guerrero.

Vázquez Quintero relató cómo ocurrió la detención de los comunitarios el 13 de junio: “Los ministeriales no llegaron uniformados, llegaron de civiles, en camionetas de diferentes colores, sólo se identificaron porque en los chalecos llevaban consignas de la PGJE, pero ni sus patrullas estaban rotuladas”.

Indicó que la UPOEG cuenta con fotografías que demuestran la relación que Romana y María Campos Vega tienen con El Melo, El Nico y El Chaparro.

Estas fotografías fueron compartidas a los medios de comunicación y en ellas se identifica claramente a las hermanas Campos Vega, quienes participan en la celebración de una boda con los principales operadores de Los Rojos.