ACAPULCO, Gro., 29 de agosto de 2015.- El 98 por ciento de los casos de espina bífida se debe a un déficit de folatos (ácido fólico) en la madre en los momentos previos o inmediatamente después de quedar embarazada. Otro factor de riesgo son los embarazos de madres adolescentes o de mujeres de más de 35 años de edad.

Con el objetivo de promover la salud en la mujer embarazada y del nuevo ser en gestación, la Delegación Guerrero del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) exhorta a las mujeres a consumir ácido fólico, vitamina que ayuda a evitar defectos del tubo neural (cerebro y médula espinal) cuando se toma antes y durante las primeras semanas del embarazo.

El coordinador de Prevención y Atención a la Salud delegacional Jesús Roberto Valdez Ortiz explicó que en la espina bífida, la columna vertebral del feto no se cierra completamente durante el primer mes de embarazo y suele haber un daño neurológico que puede causar parálisis en las piernas.

Muchas personas con espina bífida necesitarán aparatos ortopédicos, muletas o sillas de ruedas y pueden tener dificultades de aprendizaje, problemas urinarios e intestinales o hidrocefalia, que es la acumulación de líquidos en el cerebro.

Las mujeres que deseen quedar embarazadas deben consumir un suplemento de ácido fólico diariamente, de tres a seis meses antes del embarazo y durante los tres primeros meses del mismo, ya que es el momento en que el tubo neural se forma.