ACAPULCO, Gro., 4 de mayo de 2016.- El alcalde de Chilpancingo, Marco Antonio Leyva Mena consideró prudente el plazo que planteó el gobernador Héctor Astudillo Flores, sobre que en un año para terminar con los hechos de violencia en el estado. 

Expresó que es “plazo prudente, pero no es un plazo en el cual nosotros ni el ejecutivo del estado ni los municipios, estemos cruzados”, sin embargo, dijo que también impone a las autoridades a trabajar de forma rápida para brindar resultados efectivos, informó un boletín. 

Leyva Mena indicó que en Chilpancingo se cuenta con la adhesión del Mando Único Estatal,  en el que el Cabildo lo aprobó por unanimidad, en el cual parte de los trabajos que se hacen en seguridad y combate a la delincuencia.

Asimismo consideró la conformación de un Consejo de Participación Ciudadana para darle paso a la creación del Consejo de Seguridad Pública Municipal Ciudadana, a lo que dijo “entonces estamos trabajando en eso”.

Dijo que el problema de la violencia es un asunto de “consensuar muchas cosas”, como el alineárselas dependencias, contar con estrategias de trabajo; así como con recursos para la prevención del delito.

Refirió que “en ninguna parte del mundo hay soluciones mágicas al tema de inseguridad, sino que tenemos que trabajar en conjunto los tres órdenes de gobierno”.

Por otra parte, el alcalde dijo respetar las opiniones del obispo de la diócesis Chilpancingo-Chilapa Salvador Rangel Mendoza, quien dijo que la única solución para la paz en el estado es que las autoridades negocien con la delincuencia, sin embargo declaró que “nosotros como autoridad municipal nos vamos a dedicar a lo nuestro a marchas forzadas y con determinación”.