CHILPANCINGO, Gro., 28 de agosto de 2014.- Deben tener paciencia los damnificados por la tormenta tropical Manuel que aún no ven concluidas acciones de reconstrucción, pues se está haciendo todo el esfuerzo para recuperar en muy corto tiempo infraestructura que resultó devastada y que fue construida durante décadas, dijo el delegado de la Secretaría de Desarrollo  Agrario, Territorial y Urbano (SEDATU), Héctor Vicario Castrejón, en referencia a quienes se plantaron en los accesos de Casa Guerrero, para exigir la entrega de sus vivienda y la reubicación de comunidades enteras.

Sobre este reclamo y otros más tanto de habitantes de Chilpancingo como de otros municipios, el funcionario señaló que se continúa avanzando en las labores de edificación, pero no va con la celeridad que se deseara porque hay que cumplir una normatividad muy estricta y llevar a cabo la edificación de los nuevos asentamientos en lugares completamente seguros, pues sería absurdo cambiar a los afectados de una zona de riesgo a otra.

Ejemplificó Vicario Castrejón el caso del fraccionamiento El Mirador en esta capital, donde se reubicará a más de mil familias de damnificados. Dijo que ya se concluyeron 80 viviendas, en el transcurso de la próxima semana podrían terminarse 220 más, para llegar a la primera etapa de 300, que serán entregadas cuando se concluya la introducción de servicios públicos.

Señaló que se han realizado esfuerzos para avanzar lo más rápidamente en el primer año de la contingencia, que se cumplirá a mediados de septiembre, pero los trabajos de retrasaron porque la ubicación de terrenos adecuados fue muy complicado, ya que se tienen que cumplir con estrictas normas tanto por parte del Fondo Nacional de Desastres Naturales (Fonden) como de la Comisión Nacional para la Prevención de Desastres (Cenapred).

El delegado de la Sedatu agregó que el objetivo del gobierno federal es entregar obras bien construidas, de manera profesional, que garanticen a las familias que vivirán mucho mejor que antes.