CIUDAD DE MÉXICO, 12 de febrero de 2016.- Tras su llegada a la Nunciatura Apostólica, el Papa Francisco salió del lugar y rezó con sus fieles. El Sumo Pontífice exhortó a los católicos a rezar a la Virgen por las personas que quieren y por quienes no los quieren.

  “Esta noche, no olviden mirar a la Virgen y pensemos en las personas que queremos y en las que no nos quieren”, expresó.   

“Hasta luego, gracias, adiós y que Dios les bendiga”, concluyó el Papa, en su breve diálogo, afuera de la Nunciatura.  

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