CHILPANCINGO, Gro., 27 febrero 2014.- La temporada de incendios forestales para este año será crítica y complicada debido a la afectación que sufrieron  caminos rurales en las pasadas lluvias del mes de septiembre, donde las brigadas tenían acceso más rápido para llegar a sofocar los siniestros, así lo dio a conocer el encargado del despacho de la sub secretaría de Protección Civil del gobierno del estado, Carlos Amezcua Avalos.
Amezcua Avalos recalcó que además existe mucho combustible, por que las lluvias dejaron una estela de destrucción de los bosques del estado de Guerrero, material que está vulnerable a las altas temperaturas.
El funcionario estatal aseveró que por instrucciones del gobernador, Ángel Aguirre Rivero, existe una estrecha coordinación con autoridades federales de los municipios y grupos voluntarios para evitar lo menos posible las afectaciones de los bosques de Guerrero.
Puntualizó que en la región Centro hay cuarenta grupos voluntarios, con un aproximado de 600 personas registradas y capacitadas por Protección Civil, ya que es la región donde más incendios se registran año con año.
Carlos Amezcua enfatizó que las altas temperaturas que se registraran en la entidad serán factores para la propagación de los incendios forestales, por lo que conminó a los productores del campo a extremar las precauciones necesarias, no quemando el tlacolol y utilizar guardarrayas para evitar que el fuego se salga de control.
En esta temporada de incendios forestales se apoyará con dos aeronaves para el traslado del personal para sofocar los siniestros.
El encargado de despacho de Protección Civil aseguró que por parte de la Comisión Nacional Forestal participan 82 personas.
En lo que va de esta temporada de estiaje en la entidad, se han registrado ocho incendios: tres en Chilpancingo, con 42.2 hectáreas afectadas; dos en Tlapa de Comonfort con 30 hectáreas dañadas; otro en Taxco de Alarcón, con dos hectáreas siniestradas; uno en Quechultenango con tres hectáreas afectadas y otro en Acapulco con  una hectárea afectada, dando un total de 112 hectáreas siniestradas.