ACAPULCO, Gro., 2 de mayo de 2016.- El traslado del cártel de Los Ardillos al municipio de Acapulco es paralelo al reacomodo político en el que el Partido de la Revolución Democrática (PRD) recuperó la alcaldía. En el puerto se han ignorado síntomas y hechos raros como los suscitados en Iguala con José Luis Abarca antes de la tragedia, señala el subdirector editorial de El Sur, Tomás Tenorio Galindo.

En su columna Otro País publicada este lunes en ese diario, y que tituló La novedad: Los Ardillos llegaron a Acapulco, Tenorio Galindo dice que “los acontecimientos permiten sospechar que el reacomodo político tiene un fenómeno paralelo en el reacomodo criminal, y que el traslado del cártel de Los Ardillos al puerto podría deberse a que allí encuentra un terreno fértil para sus actividades”.

Y cuestiona si ¿alguien en Acapulco ha brindado facilidades a Los Ardillos? ¿Es simple casualidad que el grupo delictivo jefaturado por los hermanos del prominente perredista Bernardo Ortega Jiménez resurja fortalecido en la principal ciudad gobernada por el PRD? Preguntas que califica de incómodas pero hace hincapié en que tienen que ser formuladas.