MÉXICO, DF, 3 de agosto de 2015.- Ante familiares, amigos, compañeros y su perro Cosmos, los restos del fotorreportero Rubén Espinosa Becerril fueron enterrados en el panteón Dolores de la Ciudad de México.

Espinosa recibió el último adiós la tarde de este lunes, tras ser asesinado el viernes pasado en un departamento de la colonia Narvarte.

Entre aplausos de colegas de profesión, porras y gritos, el ataúd ingresó a las 14:30 horas, después de una hora de retraso debido al tráfico.

La comitiva estuvo acompañada por elementos de la Secretaría de Seguridad Pública del Distrito Federal (SSPDF).

“Solamente puedo decirles que mi hermano era una persona de bien, un ser humano excepcional y un hijo como nadie, queremos decirles que tomen el ejemplo de Rubén y sobre todo esa fuerza para no callarse.

“Por ahora no daremos declaraciones y en su momento daremos alguna conferencia sobre el tema, agradecemos su asistencia”, dijo Patricia Espinosa, hermana del colaborador de Proceso y Cuartoscuro.

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